El especialista en nutrición, de 88 años, dio sus secretos para alcanzar la tercera edad a pleno. Alimentación, ejercicio, vínculos y más.
A sus 88 años, Alberto Cormillot es un ejemplo para las personas de la tercera edad. Vital y activo, el famoso nutricionista cuenta en su último libro “Vivimos más, lleguemos mejor” sus secretos para alcanzar una vejez plena, y propone ampliar la mirada tradicional sobre la salud y la longevidad.
“Vivimos más años que generaciones anteriores, pero el verdadero desafío es cómo vivimos esos años. Llegar bien implica cuidar el cuerpo, la mente y los vínculos. No existe una fórmula mágica, sino una suma de hábitos sostenidos en el tiempo”, señala el profesional.
Sin embargo, remarca que “gran parte de la calidad de nuestra longevidad depende de decisiones cotidianas. No podemos evitar envejecer, pero sí podemos influir en la manera en que atravesamos ese proceso”.
“La longevidad saludable no depende de una decisión extraordinaria, sino de pequeñas decisiones repetidas todos los días. Comer un poco mejor, moverse un poco más, controlar el estrés, cultivar vínculos y mantener proyectos”, afirma.
Director de la Clínica Cormillot y referente del ciclo televisivo “Cuestión de peso”, el especialista en nutrición remarca que muchas personas jóvenes y de mediana edad suelen percibir el envejecimiento como algo lejano, cuando en realidad no lo es. “Se trata de un proceso continuo que empieza a acelerarse alrededor de los treinta años”, alerta.
En ese sentido, afirma que cada persona puede empezar a programar un envejecimiento pleno desde ahora, prestando atención a la manera en que vive y construye su bienestar día a día.
“Lo ideal es empezar a cuidarse hoy, cualquiera sea la edad. Nunca es demasiado temprano para incorporar hábitos saludables ni demasiado tarde para beneficiarse de ellos. He visto muchas personas mejorar su salud, su movilidad y su bienestar después de los 60 o incluso de los 70. Nuestro cuerpo y nuestro cerebro conservan una gran capacidad de adaptación. Siempre estamos a tiempo de dar el primer paso”, añade.
Mantener una alimentación equilibrada ayuda a preservar la salud física y mental a lo largo del tiempo. “Lo importante es que la mayor parte de nuestra alimentación esté basada en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, proteínas de buena calidad y grasas saludables”, dice.
Cormillot evita hablar de prohibiciones, pero sí hace foco en las elecciones convenientes. “La alimentación inteligente también incluye placer. El problema no es disfrutar ocasionalmente de una comida especial, sino cuando los excesos se vuelven una costumbre”, asegura.
Realizar actividad física con regularidad es otra de las claves. “La mejor es la que podemos sostener en el tiempo. Caminar, bailar, nadar, andar en bicicleta o hacer gimnasia pueden ser excelentes opciones si se adaptan a nuestras preferencias y posibilidades. Para obtener beneficios importantes basta con acumular alrededor de treinta minutos diarios de movimiento”, remarca.
De acuerdo a la guía de consejos del profesional, es fundamental cultivar los vínculos sociales. “Tienen una importancia enorme. La salud no depende únicamente de análisis o estudios médicos. Las personas que mantienen vínculos significativos, proyectos y objetivos suelen atravesar mejor las dificultades y conservar una mejor calidad de vida. Tener un propósito —lo que los japoneses llaman ikigai— funciona como un motor que nos impulsa a seguir aprendiendo, creciendo y disfrutando”, dijo.
Por último, destacó que el cuidado de la salud cognitiva también resulta clave para afrontar la vejez de la mejor forma posible. “El cerebro necesita desafíos, aprendizaje y adaptación. Aprender cosas nuevas, leer, conversar, estudiar, tocar un instrumento o simplemente salir de la rutina ayuda a fortalecer nuestra reserva cognitiva”, sostuvo.
“También es fundamental controlar el estrés, porque cuando se vuelve crónico afecta nuestra capacidad de atención, memoria y aprendizaje. La buena noticia es que el cerebro conserva su capacidad de cambio durante toda la vida”, remata.