Equipos científicos utilizarán un avión de gran altitud y globos para analizar la corona solar y los efectos del eclipse en la atmósfera.
Este miércoles, millones de personas podrán observar un eclipse solar total en distintos puntos del mundo. El fenómeno será visible en sectores países del Atlántico Norte, Mar del Norte y en la península Ibérica, según informó la NASA, que realizará una transmisión en vivo.
Cada eclipse solar total representa una oportunidad para los científicos de estudiar el Sol y analizar su influencia sobre la Tierra. En esta ocasión, equipos de la NASA realizarán distintos experimentos para investigar la dinámica de la estrella y los efectos que genera el oscurecimiento temporal del cielo sobre la atmósfera.
La NASA utilizará el avión de investigación de gran altitud WB-57, equipado con cuatro cámaras que tomarán imágenes de alta resolución de la corona solar en diferentes longitudes de onda de luz visible e infrarroja.
El objetivo será seguir la sombra de la Luna para extender el tiempo de observación de la corona solar durante el eclipse, que será de casi tres minutos. Las cámaras podrán capturar al menos 20 imágenes por segundo para registrar estructuras, flujos de salida y cambios rápidos en la corona.
Los científicos utilizarán esas imágenes para estudiar la formación de prominencias, que son materiales solares suspendidos sobre la superficie del Sol; analizar la corona y comprender cómo alcanza temperaturas cercanas al millón de grados; y profundizar en la relación entre el material de la corona y el viento solar.
“Desde nuestra perspectiva única en la Tierra durante un eclipse solar total, los científicos pueden estudiar la corona solar de una manera que no es posible desde ningún otro lugar del sistema solar”, explicó Kelly Korreck, directora del programa de eclipses en la sede de la NASA en Washington.
“El Sol influye en nuestra vida diaria, en los satélites y en los astronautas en el espacio, y podemos aprovechar este momento para profundizar nuestra comprensión de esa influencia”, agregó.
El operativo también incluirá globos científicos. Estudiantes de varias universidades estadounidenses viajarán a Islandia y España para lanzar estos dispositivos antes, durante y después del eclipse.
El objetivo será investigar de qué manera el oscurecimiento temporal del cielo modifica la atmósfera terrestre. De esta forma, los experimentos permitirán complementar las observaciones realizadas desde el avión y aportar información sobre los efectos que produce el eclipse en el entorno terrestre.