El fenómeno astronómico se destacará por ubicarse más alto de lo habitual en el cielo. Qué cambios podría traer esta luna llena.
El fenómeno conocido como la Luna de Fresa, es uno de los más esperados del año ya que es la primera tras el solsticio de junio, un evento astronómico que además de su atractivo visual, está rodeado de simbolismo.
Tradicionalmente se la vincula con la abundancia, la dulzura y el momento en que comienzan a verse los frutos de los esfuerzos realizados.
El fenómeno astronómico se podrá disfrutar a simple vista y se destacará por ubicarse más alto de lo habitual en el firmamento nocturno.
Esta luna llena se mantendrá baja en el cielo del hemisferio norte, aparecerá más alta de lo habitual en el hemisferio sur y el plenilunio alcanzará su punto máximo a las 20.56, hora argentina, mientras que podrá observarse desde todo el país si hay buenas condiciones meteorológicas.
Se trata del momento en el que la alineación perfecta entre el Sol, la Tierra y nuestro satélite natural se completará, permitiendo que la cara visible de la Luna reciba la iluminación solar de forma directa.
La salida de la Luna será un buen momento para sacar fotos, porque podría verse dorada, naranja o, incluso, rojiza y, para disfrutar de este espectáculo natural no se necesita equipamiento especial, pero es recomendable encontrar un lugar con buena visibilidad del horizonte, alejado de la contaminación lumínica y a la mayor altura posible.
El nombre de la Luna de Fresa no está vinculado con un cambio de color del satélite. La Luna de Fresa debe su nombre a la tradición de los pueblos indígenas de Norteamérica que la asociaban con la cosecha de fresas silvestres y se trata de una luna de recolección, de ver qué frutos dieron nuestro esfuerzo.
Por ese motivo, no se espera que la Luna se vuelva rosa, roja o fucsia. Puede adquirir tonos anaranjados cuando se encuentra cerca del horizonte, pero ese efecto se produce por la atmósfera terrestre y no por una modificación propia del fenómeno.
En otras tradiciones, este plenilunio también recibe nombres como Luna de Miel o Luna del Hidromiel. La de este lunes será la primera Luna llena posterior al comienzo del invierno en el hemisferio sur y podrá disfrutarse a simple vista durante gran parte de la noche.
Según la astrología, la Luna de Fresa en esta oportunidad se da en el signo de Capricornio, el cual es el de la disciplina, las metas y la responsabilidad y que puede llevar a preguntarnos si estamos construyendo la vida que deseamos o estamos sobreviviendo entre tareas varias y trabajo.
La Luna de Fresa tiene una energía que se asocia con la maduración, la dulzura, la abundancia y aquello que empieza a dar frutos, mientras que puede sentirse muy emocional, ya que puede traer sensibilidad, sueños intensos, recuerdos, cansancio y ganas de cerrar etapas.
Algunas personas sentirán que lo que se venía sosteniendo en silencio puede sentirse más fuerte bajo esta luna porque la Luna Llena ilumina y muestra, mientras que es una luna ideal para preguntarse qué energía queremos soltar, qué ciclo ya maduró, qué necesitamos limpiar y que nos permitimos recibir
Esta Luna Llena llega para iluminar todo lo que empezó a acomodarse, eso que se venía sembrando hace meses y ahora puede dar señales, se reactivan caminos que parecían dormidos y vuelven oportunidades listas para retomarse y también concluirse.