Será el más largo del periodo de 12 milenios. Sin embargo, antes ocurrirán otros eclipses solares y lunares que podrán ser vistos en Argentina.
Los eclipses solares son espectáculos astronómicos únicos. Son relativamente poco frecuentes ya que la órbita de la Luna no coincide exactamente con la de la Tierra alrededor del Sol. Mientras algunos apenas oscurecen el cielo por cuestión de segundos, otros, transforman el día en noche durante varios minutos.
De hecho, existen tres tipos de eclipses solares: el anular, el parcial y el total. Este último es el que ocurrirá el 16 de julio de 2186 y será el más largo de este periodo de 12 milenios. Es que según informó la NASA, se extenderá por 7 minutos y 29 segundos.
Vale remarcar que la duración habitual de un eclipse es entre 10 segundos y los 7 minutos y medio, siendo extremadamente raro que superen los 7 minutos.
Pese a que falta más de un siglo para que la humanidad lo pueda presenciar, su trayectoria, según los expertos, atravesará Colombia, Venezuela y Guyana.
Fueron dos los eclipses solares que vivió el continente. Uno el pasado 8 de abril de 2024 que fue total y se pudo ver en México, Estados Unidos y Canadá, y otro, anular el 2 de octubre del mismo año que se vio en su totalidad en el sur de Argentina y Chile.
Según el cronograma de la NASA, América Latina será testigo en los próximos años de eclipses solares y lunares.
El próximo eclipse solar anular será visible el 17 de febrero de 2026 desde la Antártida y tendrá su fase parcial que se observará en zonas de Sudamérica, África y océano Atlántico.
Mientras que habrá dos eclipses lunares. Uno será total y ocurrirá el 3 de marzo de 2026. Este será visible en gran parte de Asia, Oceanía y América. En tanto que el 28 de agosto también del 2026 ocurrirá otro pero parcial y será visible en el Pacífico Este, América, Europa y África.
Este fenómeno ocurre cuando la Tierra se ubica entre el Sol y la Luna, y oscurece la superficie lunar con su sombra. Se producen durante la Luna llena y pueden ser:
Suele ocurrir que cuando presenciamos un eclipse lunar total, la superficie de la Luna se vuelve rojiza lo que conocemos como “Luna de sangre”. Esto ocurre por efecto de la dispersión atmosférica de la luz solar.