Es un plato que tiene más de cien años y que algunas regiones de España se adjudican su nacimiento. Los murcianos llegados a Barcelona en la década del 20, tenían tomateras en sus patios y lo comían a dos manos en los almuerzos.
La clave son los tomates maduros. Aquí se usa una baguette de masa madre, pero va con cualquier pan flauta o alargado.
1 tomate
1 pedazo de pan baguette
1 diente de ajo
aceite de oliva
2 fetas de jamón crudo
Cortar un pedazo de pan para un sándwich grande. Luego cortar a lo largo.
Pelar un diente de ajo, cortar en dos y frotar cada mitad por ambas migas del pan.
Lavar y pelar un tomate maduro, partir en dos y frotar nuevamente sobre las migas del pan hasta que se tiña de rojo, no importa si el tomate se desarma o quedan pedacitos o semillas.
Sumar aceite de oliva y luego, opcional, unas fetas de crudo.
Para cualquier momento pan tumaca con jamón. Ideal con una cervecita fría, un vermú o un rosadito fresco.