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"Me empezó a golpear la puerta mientras le gritaba a sus hijos de 14 y 10 años para que le trajeran un cuchillo", afirmó Moira Rivera, una bombera voluntaria de Rincón que perdió un ojo tras ser agredida brutalmente por su vecina y una amiga porque su caniche ladraba en su ausencia.
Mientras que la vecina continúa prófuga, su amiga y cómplice, Vanesa Vega, de 29 años, recibió el beneficio de una suspensión de juicio a prueba por tres años.
El episodio ocurrió el 13 de mayo de 2016, alrededor de las 20, en un departamento ubicado sobre las calles Lanín y Tucumán. Ese día, cuando Rivera llegó a su casa, Riquelme (su vecina) la increpó porque su perro ladraba mucho.
Luego de una discusión, según explicó la fiscal, la víctima se dirigió a su vivienda. En ese instante, la mujer la agarró de atrás y ambas se trenzaron en lucha hasta que una vecina las separó. “Amenazó con matarme y después llamó a una amiga (Vega), la cual llegó minutos después”, detalló Rivera a LM Neuquén.
“Riquelme seguía insultando y amenazando a la víctima hasta que salió Vega con un cuchillo y comenzó a increparla y a patearle la puerta”, detalló la fiscal.
“Me decían que si no salía me iban a prender fuego la moto que tenía afuera”, afirmó la víctima.
En ese momento, mientras le pedían a Rivera que saliera de su casa, las mujeres comenzaron a meter las manos por la ventana de la puerta para abrirla.
“Me acerco al lado de la ventana para explicarle la situación a la amiga (Vega) y ahí me dan con el palo de escoba”, relató Rivera. Según le dijo la Policía, le habían estado sacando punta al palo.
Fue Vega quien alcanzó a sujetarla del buzo y retenerla, cuando Riquelme le lanzó el palo de escoba y le asestó un puntazo en el ojo derecho a la víctima.
En una audiencia realizada ayer, el juez Martín Marcovesky avaló el acuerdo entre la fiscalía y la defensa y le dictó a Vega una probation por tres años.
3 años de probation le dieron a una de las acusadas.
La fiscalía tuvo en cuenta que la mujer, que previamente fue acusada por lesiones graves, no tiene antecedentes y es joven.
Como agravantes, se consideró que se trató de un hecho violento. La víctima debió ser intervenida quirúrgicamente en dos ocasiones y perdió la visión del ojo derecho.
Por su parte la autora de la agresión y vecina de la víctima no se presentó por lo que fue declarada en rebeldía.
Dos centímetros más y me hacían algo en la cabeza. Nunca me imaginé una cosa así”.Moira Rivera. Víctima
Por un acuerdo, la mujer deberá presentarse cada cuatro meses ante la Justicia y realizar 100 horas de trabajo comunitario. Además, le dictaron una prohibición de acercamiento a la víctima.
Perdió la visión completa del ojo
La fiscal indicó que la herida le provocó la pérdida total y permanente de la visión del ojo derecho, “provocándole una deformación del rostro”. Además, señaló que esto la perjudicó en sus tareas habituales.
"Medianamente volví a trabajar, aunque no puedo ir a incendios, sólo a accidentes", afirmó la bombera voluntaria, a quien le tuvieron que reconstruir los huesos que rodean la cavidad ocular.