29 años tenía el atacante de ciudadanía norteamericana y origen afgano. Sería miembro de EI.
En medio de la confusión y las versiones encontradas, el gobernador de Florida, Rick Scott, decretó el estado de emergencia (similar al estado de sitio) en Florida y en la ciudad de Orlando "para garantizar todos los recursos del Estado de manera inmediata para las fuerzas de seguridad".
Scott fue contundente y aseguró que "claramente este fue un acto de terrorismo".
El FBI no confirmó vínculos de Mateen con Afganistán, pero adelantó que están investigando la posibilidad de que el ataque esté relacionado con la violencia islamista.
Por su parte, el agente especial del FBI Ron Hopper pidió a las personas que acudieron al boliche y lo abandonaron antes de que se iniciara el tiroteo que se pongan en contacto con las autoridades para tener más detalles de lo sucedido, y aseguró que no pueden clasificar este hecho todavía como un "crimen de odio o terrorista".
El oficial, además, agregó que el atacante "fue muy organizado y estaba bien preparado", y los medios identificaron el arma semiautomática como una AR-15, la misma arma de asalto que dispara 30 tiros por minuto (una versión civil de un arma de guerra) que fue utilizada en el tiroteo dentro de la escuela primaria Sandy Hook en diciembre de 2012 y en el ataque de San Bernardino, tres años después.
Este es el autor del ataque
El FBI confirmó que conocía a Omar Mateen, principal sospechoso de la masacre en el club nocturno gay de Orlando y que durante el tiroteo el presunto atacante llamó al 911 y mencionó a la milicia terrorista Estado Islámico (EI).
Un investigador del FBI dijo que el atacante era el ciudadano estadounidense Omar Mateen, de 29 años, nacido en Nueva York, de padres afganos.
Además, aseguró que durante la matanza hubo llamados al 911 en los que el sospechoso habló con los operadores.
Según el oficial Ronald Hopper, el FBI había investigado al sospechoso en 2013 y 2014 por sus vínculos con milicianos islamistas y que lo entrevistó en tres oportunidades, pero no halló evidencias determinantes en su contra.
"Ningún acto de odio cambiará nuestros valores"
El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, se pronunció luego de la masacre de Orlando y manifestó que el FBI está investigando el ataque "como un atentado terrorista" (lo dijo antes de la reivindicación de EI).
"Ningún acto de terrorismo y odio cambiará nuestros valores como estadounidenses", señaló el mandatario desde la Casa Blanca.
A su turno, la milicia extremista Estado Islámico (EI) asumió la autoría de la matanza, según un comunicado difundido por la agencia de noticias Amaq, vinculada a los yihadistas y reproducido por la página web especializada SITE.
Pese a que no se trata de un comunicado directo del EI, la agencia Amaq tiene vínculos comprobados con la milicia y suele adelantarse a los anuncios formales del grupo extremista.
Por su parte, Mir Seddique, padre del autor del ataque, descartó que su hijo hubiera actuado por motivos religiosos, como sugirió la policía, y apuntó a su abierta homofobia.
"Esto no tiene nada que ver con la religión", sentenció el padre en declaraciones a la cadena local NBC News, en las que además recordó que hace dos meses, cuando estuvieron juntos en Miami, Mateen se enojó al ver a dos hombres besándose, según reprodujo la agencia de noticias EFE.
Trump, polémico
"¿Va el presidente Obama finalmente a mencionar las palabras terrorismo radical islámico? Si no lo hace debería renunciar", aseguró en su cuenta de Twitter el candidato republicano Donal Trump, quien llamó a recrudecer los controles y los castigos contra quienes atacan la seguridad de su país.