“Tengo que estar, mi país me necesita", dijo Jorge Sampaoli cuando se despidió de Sevilla. Su misión es rescatar a la Selección de lo que podría ser un fracaso histórico y asegurar, en los últimos cuatros partidos de las Eliminatorias, la clasificación al Mundial.
Su estilo no se negocia pero si será flexible para evitar que los neutralicen los rivales y conseguir sorprender. Habrá un dibujo táctico en defensa y otro en ataque, con futbolistas que se desdoblen. Su estrategia: la posesión y el ataque. Su arma: Lionel Messi.
En sus primeros días al frente de la Selección Sampaoli dejó en claro algunos conceptos. Quiere un equipo ancho para atacar, con opciones por los costados para que el 10 tenga descarga o distracción; y un armado angosto para presionar. Mañana desde las 7 tendrá su debut.
Viajar juntos
Ese es un concepto central del entrenador. El pase es fundamental para unir al equipo y encontrar las mejores opciones. Así quiere lograr callejones internos y externos, con jugadores cercas y jugadores alejados estratégicamente, para eliminar la presión del rival. En la recuperación el objetivo es estar juntos, reducir espacios y hacer coberturas.
Messi
Para Sampaoli contar con Messi es una solución. En una de las entrevistas que dio explicó que en la Selección no se trata sólo de tener los mejores jugadores, sino aquellos que además se potencien mejor.
Así, Dybala sería la mejor sociedad para La Pulga y junto con los dos volantes centrales formarían un cuadrado en el centro de la cancha, que se complementa con un delantero. Este sería el escuadrón creativo del equipo, con los laterales como vía de escape.
El 5
“El mediocentro termina siendo determinante para nuestra organización”, dijo Sampaoli. Por eso apuesta por jugadores con buen pie que detenten la posesión, que "viajen juntos" hacia adelante y hacia atrás, que presionen arriba, que sean agresivos para quitar y solidarios para crear.
El trabajo
Hay dos ejes centrales en la metodología de Sampaoli: la claridad de conceptos y el trato personalizado. El entrenador sabe que no puede tener la atención de un futbolista por más de tres minutos, por eso en ese tiempo le puede mostrar un video, explicar un movimiento y dejarlo libre.
El otro punto es el trato. No quiso intrometerse en la decisión del plantel de no dar entrevistas, porque considera que no es algo que tenga que definir él.
Además, cree que no hay peor desigualdad que tratar a todos por igual. Por eso, Sampaoli y su cuerpo técnico intentan decodificar a cada jugador para saber cómo convencerlos.