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El golazo de Julián Álvarez a 86 km/h que empujó a la Selección Argentina a las semis

Mac Allister abrió el marcador, Álvarez clavó un misil al ángulo en el alargue y Lautaro selló el 3-1. Así fueron los tres goles del pase a semifinales.

A los siete minutos del segundo tiempo del alargue, con Argentina apretando pero sin encontrar el camino, Julián Álvarez recibió la pelota en la puerta del área y la clavó en el ángulo derecho del arco suizo. La pelota viajaba a 86 kilómetros por hora cuando tocó la red. Gregor Kobel no llegó ni cerca. Fue el 2-1 que enfiló la clasificación de la Selección a las semifinales del Mundial 2026, donde espera Inglaterra el miércoles 15 de julio en Atlanta.

El gol tuvo la participación especial de José Manuel López, el tercer delantero que Lionel Scaloni había enviado al campo en el alargue. El jugador del Palmeiras tomó la pelota en la frontal y habilitó a Álvarez con un pase preciso. La Araña hizo lo que le había faltado al equipo durante casi todo el partido: patear al arco. Y lo hizo de la mejor manera posible. Con el pie derecho, enganchando hacia adentro, con una potencia y una dirección que convirtieron el remate en inatajable no solo para Kobel sino para cualquier arquero del torneo.

La telemetría de la FIFA confirmó los 86 km/h al momento del impacto en la red. Una cifra que habla de potencia pero también de precisión: la pelota fue al ángulo sin rozar el poste. Con el tiempo, el golazo de Álvarez será comparado con el de Maximiliano Rodríguez ante México en Alemania 2006: por la espectacularidad, por la velocidad y porque llegó en un momento en que Argentina necesitaba algo extraordinario para desatascarse. El gol de la Araña ingresará, sin duda, al ranking de los tantos más gritados en la historia de los Mundiales.

Del córner de Messi al remate de Lautaro

Todo había empezado con calidad de pelota parada. A los diez minutos del primer tiempo, Lionel Messi ejecutó un córner al primer palo y Alexis Mac Allister ganó la marca en el aire: la pelota cambió de trayectoria con la cabeza del mediocampista del Liverpool y fue a parar al segundo palo, donde Kobel no alcanzó a reaccionar. Fue el 1-0.

Lionel Scaloni festejó con Walter Samuel, su ayudante responsable de las jugadas de pelota parada en la Selección, en un reconocimiento que no pasó desapercibido para los que siguen de cerca el trabajo del cuerpo técnico. No era la primera vez que Messi y Mac Allister combinaban en un córner: los mismos protagonistas habían intervenido en el gol de Lisandro Martínez a Cabo Verde en los 16avos de final.

Sin embargo, Suiza empató a los 67 minutos por intermedio de Dan Ndoye y el partido se fue al alargue. En la segunda parte del tiempo extra, con el 1-1 en el marcador, llegó el misil de Álvarez. La Araña había tenido un partido de sacrificio puro: peleas con los centrales suizos, carreras para presionar a los laterales, pocas chances claras. Scaloni lo mantuvo en cancha como premio al esfuerzo. Y la decisión le salió redonda.

El tercer gol llegó casi al final, cuando Suiza avanzaba sin ideas buscando el empate. Álvarez robó la pelota en la mitad de la cancha —el mismo protagonista del 2-1— y le entregó a Nico González. Este encontró a Lautaro Martínez, quien habilitó a Thiago Almada por la banda izquierda. El ex Vélez encaró hacia el arco, quedó mano a mano con Kobel y el arquero le ganó el duelo, pero en el rebote apareció Lautaro para definir de derecha con una sutileza que contrastó con la épica del momento: pelota pegada al palo, adentro, 3-1, semifinales.

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Argentina está en semifinales, y jugará el miércoles próximo ante Inglaterra en Atlanta. Por la otra llave, el martes, se enfrentan Francia y España.

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