Neuquén > El objetivo de todo entrenador que trabaja con boxeadores "es cuidar la salud" de sus dirigidos, los aspectos "morales" y, también sus cualidades "sociales", sin olvidar que detrás de estas metas que se buscan para mejorar una perfomance deportiva "hay una persona", sostuvo Fernando Muñoz, entrenador de la Escuela Argentina de Boxeo.
El profesional, que trabaja como capacitador de la Federación Argentina de Box (FAB), estuvo la semana pasada cuatro días dictando un curso para técnicos y entrenadores (convocado para esa función por la federación neuquina), oportunidad en la que resaltó estos aspectos.
Especialista en técnica y metodología de la enseñanza, dijo: “Más que proponer un cambio radical lo que busco siempre con estos cursos es incentivar a la gente para que nos pongamos de acuerdo en una metodología que se fundamente en una Escuela Argentina de Boxeo”.
Entre las mayores falencias que nota en este proceso resaltó: “Las deficiencias se ven desde el plano de quien enseña. Es que muchas veces –explicó- la persona que está a cargo de un gimnasio ha sido un boxeador con mucha experiencia práctica, pero que probablemente no tiene los conocimientos necesarios de docencia para poder transmitirla. Esa persona pretende que el chico haga lo mismo que hacía él cuando boxeaba. La que yo trato de imponer es que todos los que estamos en boxeo tenemos que capacitarnos. El boxeo evoluciona y se requiera una actualización constante”, aseveró.
“De hecho –agregó- el boxeo amateur sufrió modificaciones en el último tiempo. Antes el organismo que regulaba esa actividad era la AIBA (Asociación Internacional de Boxeo Amateur) y ahora esa sigla se transformó en AIB (Asociación Internacional de Boxeo). Esta entidad nuclea a la serie mundial, una liga nueva dónde los boxeadores pelean a cinco round con reglamento profesional. Incluso, para los próximos Juegos Olímpicos (Río de Janeiro 2016) ya se está hablando de incorporar a las damas. Y, además, se está estudiando la posibilidad de quitar el cabezal. Y por eso tenemos que estar a la altura de las circunstancias en las competencias internacionales”, señaló.
Lo que se viene
Sobre el quite del cabezal, Muñoz tiene su posición: “Puede llegar a ser beneficioso sólo en boxeadores muy avezados, que están a un paso de pasar al profesionalismo o participan en los campeonatos internacionales. Ellos tienen la suficiente experiencia, capacidad técnica y táctica para poder pelear sin necesidad del protector de cabeza. De todas maneras, es una medida polémica. No es la primera vez que esto ocurre. Antes se sacaba el cabezal pero a partir de los Juegos de Barcelona (1992) se empezó a usar. Ahora quieren quitarlo nuevamente. Considero entonces que aún no podemos evaluar si esta medida es positiva o negativa. Hay que ver que sucede. Al menos dejar pasar un Juego Olímpico”, manifestó,
Muñoz no cree que ésta medida acabe con el ideal del boxeo amateur “porque –señaló- el espíritu del boxeo olímpico como deporte fue siempre triunfar en base a la destreza técnica y no a la mayor fuerza o poder físico. Por ende, si se quita el cabezal, los guantes serán diseñados con una goma especial para alto impacto buscando la protección del boxeador, con el fin de que siga trabajando para lograr calidad técnica, velocidad y no fuerza o nocauts rápidos”, consideró.
El coach criticó “los festivales que no respetan el reglamento, poniendo en riesgo la salud de los boxeadores. En esto soy federacionista al extremo porque las entidades que rigen en boxeo en cada provincia son las responsables de velar por su cumplimiento”, aseveró.
Por último, elogió el trabajo de la federación neuquina en el desarrollo del boxeo amateur. “Este curso que hicieron aquí tuvo una buena convocatoria. Se nota que hay interés", afirmó. También destacó la actuación de Neuquén en los Juegos Evita del año pasado ya que “tuvo dos campeones (Emanuel Bastias y Damián Rojas) sobre cinco participantes. La cantera está creciendo y esto nos pone en obligación de hacer respetar los reglamentos y cuidar a los chicos”, afirmó.