El xeneize sufre un presente durísimo en el puesto de arquero que se profundizó con la lesión de Brey este martes frente a Barcelona de Ecuador.
Boca se embarró solo en la Copa Libertadores con dos derrotas consecutivas en la fases de grupos, la última este martes ante Barcelona de Ecuador, en partidos que se vieron condicionados por las expulsiones de jugadores que perdieron la cabeza a pesar de que los rivales no presentaban una dificultad mayor. Sumado a estas preocupaciones, otra de las situaciones que hace pensar en el mundo xeneize es la lesión del arquero Leandro Brey.
Hace algunas semanas el arquero Agustín Marchesín sufrió la rotura del ligamento cruzado de su rodilla derecha también ante Barcelona de Ecuador, por el mismo certamen. Este martes, contra el mismo rival, el joven arquero tuvo que ser reemplazado por una dolencia que lo hizo llorar en el terreno de juego.
No solo los gestos de dolor fueron en el interior de la cancha sino que a la salida del estadio dejó claras muestras de una lesión dolorosa por la que el xeneize deberá rebuscársela para tener a disposición al menos a tres arqueros para el torneo doméstico y el certamen internacional. Luego del encuentro, se lo vio caminar con suma dificultad, caminando despacio y acompañado del staff del equipo.
Por el momento, el club no presentó públicamente un comunicado oficial sobre la lesión del jugador y cuánto tiempo tendrá para recuperarse.
Boca cayó 1-0 ante Barcelona de Ecuador por la cuarta fecha del grupo D de la Copa Libertadores. El Xeneize sumó su segunda derrota consecutiva en el certamen internacional y podría quedar en puestos de Copa Sudamericana, dependiendo del resultado entre Cruzeiro y Universidad Católica.
El Xeneize volvió a cometer errores infantiles, como la expulsión de Santiago Ascacibar en el primer tiempo por una patada sin pelota, y se complicó en un partido que parecía tenerlo controlado.
El encuentro estuvo muy marcado por el estado del campo de juego, que exageró algunas entradas violentas de ambos equipos y no permitió que la pelota corriera de forma normal.
Ambos equipos batallaron fuertemente entre ellos y contra el campo de juego, que acumuló mucha agua por las fuertes lluvias en Guayaquil. Boca tuvo el primer gol a los cinco minutos, cuando Ascacibar se resbaló al definir cuando estaba frente al arco.
A los 24 minutos Boca sufrió dos dolores de cabeza: primero, el local estuvo cerca de abrir el marcador y segundo, sufrió la lesión de Brey, tras un choque con un jugador del Barcelona. Javier García ingresó para ocupar el arco del Xeneize.
Boca sigue sumando malas noticias: a los 32 minutos de la primera parte, fue expulsado Santiago Ascacibar. El árbitro fue a revisar al VAR una agresión del volante, que le pegó una patada en la cabeza a un jugador de Barcelona que estaba en el piso.
Al final del primer tiempo, cuando Boca con uno menos controlaba el partido, el árbitro equilibró la balanza: expulsó a Milton Céliz por un codazo sobre Leandro Paredes.
En el segundo tiempo, aunque Barcelona arrancó teniendo mayor control del juego, las dos claras fueron de Boca, en los pies de Merentiel, que en la primera ocasión no llegó a un gran pase de Paredes, y en la segunda no pudo definir ante Contreras, que salió rápido.
A los 72 minutos, cuando Boca dominaba el partido, en una contra letal, el local puso el 1-0: Villalba, que había ingresado en la segunda parte, recibió en el área tras un pase atrás y definió al palo derecho de Javi García.
Al final del partido, el Xeneize buscó con algunos centros al área, pero no definió bien las jugadas que tuvo. Esta derrota lo deja mal parado para el futuro en el grupo, ya que queda con seis puntos, al igual que Cruzeiro y Universidad Católica, que se enfrentan mañana en Chile. Si empatan, Boca quedaría en puestos de Copa Sudamericana.
Barcelona: José Contreras; Gustavo Vallecilla, Alex Rangel, Javier Báez, Bray