Un hombre que se desempeña como recolector de residuos en San Martín de los Andes denunció que fue intimidado al ser encañonado por un soldado del Ejército mientras ejercía sus labores en inmediaciones del regimiento. Su denuncia fue radicada en Comisaría 23, pero se desconoce qué acciones se tomarán.
Según reportó Realidad Sanmartinense, la denuncia fue radicada el pasado lunes 29 en Comisaría 23 de la localidad cordillerana. El episodio habría ocurrido la mañana del martes 23 de marzo, alrededor de las 7:30, cuando el empleado realizaba sus tareas habituales en inmediaciones de la Ruta Alternativa Norte, dado que se encontraba vaciando los contenedores del regimiento.
En esas circunstancias, mientras retiraba los residuos, sintió un arma de fuego apoyarse en su nuca.
"Al momento de encontrarme retirando los residuos del contenedor, siento que se acerca de atrás un soldado del Ejército, que se encontraba vestido como visten los soldados, que se encontraba haciendo guardia, el cual sin mediar ningún tipo de palabra, me apoya su arma larga sobre mi cabeza, más precisamente sobre la nuca", explicaría su denuncia formal. Asimismo, agregó que en ningún momento le dio la voz de alto ni ninguna instrucción.
El chofer del camión recolector, única persona que se encontraba acompañando a la víctima, fue señalado como testigo presencial de todo lo ocurrido, por lo que seguramente sea interrogado en el marco de la investigación.
Avanzando más en su relato, en el que lamentablemente indicó desconocer la identidad del soldado, detalló: "Yo me sentí desconcertado, sin saber qué pasaba. Esta persona hacía sonar su armamento como que cargaba y descargaba la misma", recordó, y aseguró que llevaba la ropa identificatoria para señalar que sólo estaba cumpliendo con su trabajo.
"Esto sucedió en un breve de tiempo, acto seguido, me di la vuelta atemorizado y me subí a la pisadera del camión sin siquiera mirar para atrás por el miedo que sentía", cerró el denunciante.
Por otra parte, la víctima informó que reportó lo sucedido a su jefe al día siguiente, y que la noticia habría llegado a oídos del intendente (Carlos Saloniti), por lo que el pasado 25 de marzo, el propio jefe del Ejército se comunicó con él personalmente y "le pidió disculpas" por lo ocurrido.
Aún indignados por lo vivido, la familia del empleado municipal comenzó a difundir el hecho en las redes sociales, y expresaron su malestar por el "poco acompañamiento" recibido por la víctima de parte de sus superiores ante lo denunciado.