{# #} {# #}
Unos 100 mil hinchas coparon Río. Luego del jueves marcado por los incidentes, el viernes se vivió una verdadera fiesta azul y oro. Lo que dijeron los DT.
Después de un jueves intenso, a pocas horas de la final de Copa Libertadores entre Boca y Fluminense, donde hinchas del equipo brasileño atacaron a los argentinos en la plaza y posteriormente la Policía llevó a cabo una feroz represión, este viernes se vivió una verdadera fiesta xeneize en las playas de Copacabana. Cánticos y mucho azul y oro, tiñeron el día previo a la gran cita copera.
Mientras tanto, los equipos de Boca y Fluminense hicieron un reconocimiento del estadio Maracaná, además de que se brindaron las conferencias de prensa por parte de los técnicos y un jugador por cada bando.
Por el Xeneize, el uruguayo Cavani dijo que este iba a ser el "partido más importante de mi vida", mientras que el DT brasilero reconoció que habían entrenado "hasta los penales".
El partido arranca a las 17 horas del sábado, y se espera una verdadera fiesta.
Pese a esa particularidad de su adversario, que no ganó ninguno de los juegos encarados por las llaves eliminatorias, el técnico de Fluminense destacó sus merecimientos para llegar a la final en el estadio Maracaná, donde brindó una conferencia de prensa a 24 horas del pitazo inicial.
"Llegaron a la final porque tienen un gran equipo, un gran técnico. Hemos visto muchos partidos de Boca, un equipo con ideas claras y que sabe jugar muy bien", aseguró Diniz, también entrenador del seleccionado brasileño que recibirá a Argentina el próximo 21 de noviembre en Río de Janeiro.
El delantero uruguayo brindó una conferencia de prensa, junto al DT Jorge Almirón, en la previa de la final de la Copa Libertadores. "Es el partido más importante de mi carrera y de esa manera lo jugaremos mañana (sábado). A nosotros nos motiva toda esa gente. El mundo Boca te demuestra lo que es el día a día", indicó.
"Esta final es superespecial. Me siento muy orgulloso del lugar donde estamos y de los jugadores", dijo a su turno el técnico xeneize. "Hay que estar tranquilos", enfatizó Almirón.
Boca tuvo su último entrenamiento antes de la final contra Fluminense, en el estadio Maracaná, donde buscará conquistar la séptima Copa Libertadores de su historia.
En la práctica que comenzó a media mañana de este viernes en el predio de Vasco da Gama, el entrenador Jorge Almirón dispuso el equipo que no tendrá sorpresas y que contará con una sola variante por la expulsión de Marcos Rojo en las semifinales ante Palmeiras.
El defensor surgido de la cantera Nicolás Valentini, recuperado del golpe que lo sacó de la cancha en el clásico con Racing, estará en lugar del suspendido Rojo.
De esta forma, Almirón mantendrá el esquema táctico 4-4-2 con la presencia confirmada de Valentín Barco, que ayer entrenó a la par y la dupla de delanteros conformada por Miguel Merentiel y Edinson Cavani.
Miles de fanáticos de Boca se reunieron en las playas de Copacabana, donde a partir de las 16 horas comenzaba el banderazo. La reunión se daba en un marco de un fuerte operativo de seguridad de la Policía Militar, luego de los incidentes que ocurrieron durante el jueves por la tarde.
El club brasilero llamó a la afición a centrarse "en el fútbol y la fiesta, en las gradas y en las calles de la ciudad, con los tricolores disfrutando de este momento tan especial en la historia del Club". Al mismo tiempo, repudió cualquier tipo de violencia, con relación a los episodios de las últimas horas.
A partir de la reunión que tuvo lugar durante el mediodía de hoy, la Conmebol ratificó la decisión de que el partido finalmente se juegue con público. Aún así, decidió publicar una especie de comunicado en formato de video, con la presencia de los presidentes de ambos clubes.
Allí hacen un llamamiento a la calma de sus hinchas, aunque Jorge Amor Ameal también se hace un espacio para hablar del cariño que hay entre argentinos y brasileros, y como eso debería conservarse.
Durante el discurso, el presidente de Boca Juniors confirmó que el encuentro se jugará con público, como estaba pactado previamente, luego de versiones que indicaban la posibilidad de jugar a puertas cerradas si los inconvenientes continúan.
Habrá que ver entonces cómo se desarrolla la jornada de este viernes, sobre todo considerando que la barrabrava del Xeneize, La 12, arribará a suelo brasileño.
Pasadas las 11:30, la Conmebol mantuvo una reunión con representantes de ambos clubes. Según informaron, todo se mantendrá igual salvo novedades, pero se descartó en principio la idea de jugar sin público y a puertas cerradas.
El integrante del Consejo del Fútbol de Boca, el colombiano Mauricio Serna, repudió hoy la represión violenta de la Policía de Brasil a los hinchas argentinos y los ataques de la barrabrava de Fluminense, en la previa del a final de la Copa Libertadores.
"Lamentamos todo lo que está pasando con los hinchas de Boca. Nos duele lo que vivieron los hinchas, tenemos amigos y familiares. Nos da tristeza porque debiera ser una fiesta y estamos sufriendo por esto. Desde el club, la AFA y la Conmebol estamos poniendo empeño para que no se repita esta situación", apuntó el exmediocampista en diálogo con la señal ESPN.
"Todo el plantel está preocupado por las imágenes que vimos de los hinchas. Estamos tratando de enfocarnos en el objetivo y no desviarnos a partir de lo vivido", sostuvo.
Además, Serna agregó: "No es nuestro escudo y nuestros hinchas nada más. No podemos mirar para otro lado. Nosotros tenemos que hacernos cargo también de cuando incitamos a la violencia desde las declaraciones".
Por otro lado, el exfutbolista comentó que Valentín Barco está "en condiciones de jugar" y adelantó que Fluminense "sostiene la tradición del fútbol de Brasil en su esencia".
"Ojalá se nos dé la Séptima, que tanto queremos", concluyó Serna, bicampeón de América con Boca.
La tropa de choque de la Policía Militarizada de Río de Janeiro reprimió esta noche con gas pimienta y gases lacrimógenos a decenas de hinchas de Boca Juniors que permanecían en la playa de Copacabana, en la vigilia para la final de la Copa Libertadores de América que se jugará el sábado ante Fluminense en el estadio Maracaná.
"Estábamos en la playa y apareció gente del Fluminense y de repente la policía vino y nos reprimió disparando", dijo un hincha de Boca Juniors que escapaba de los gases lanzados en las arenas de Copacabana.
Mientras que otro; de nombre Alfredo, que mostraba signos de haber sido agredido, describió a Télam el origen de los disturbios, al referir que eran "unos cincuenta los hinchas de Boca que se encontraban en la playa cuando empezó a oscurecer. Entonces apareció la policía a decirnos que nos teníamos que ir, y como algunos no querían se nos vinieron encima y detrás de ellos aprovecharon un grupo de hinchas de Fluminenses para atacarnos, por lo que nosotros salimos a defendernos y se armó una batalla campal", explicó.
El momento es de tensión alta debido a que a las 17, hinchas del Fluminense encontraron la zona liberada para agredir a los hinchas de Boca que estaban sentados en la playa, que estaba colmada por ser Feriado del Día de los Muertos en Brasil.
Scioli dijo que la policía actuó con "brutalidad"
El embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, denunció la "brutalidad injustificada" de la Policía de Río de Janeiro en la represión contra los hinchas de Boca Juniors que recibieron gases lacrimógenos cuando estaban en la arena de la playa de Copacabana esta noche, en el marco de la vigilia para la final de la Copa Libertadores de América contra Fluminense."El accionar de la policía es brutalmente represivo, porque son hinchas de fútbol que no robaron nada, no agredían a nadie, estaban en la playa con el orgullo de la camiseta y vinieron los de Fluminense a atacarlos primero", dijo Scioli a Télam en Río de Janeiro.
El embajador sostuvo que el accionar de la policía de Río de Janeiro en la noche de este jueves es "de una brutalidad y una irracionalidad injustificada" .
Scioli reclamó a la Confederación Sudamericana de Fútbol, organizadora del evento, que intervenga para detener la ola de represión policial contra los hinchas de Boca que llegan a Brasil.
"Conmebol debería actuar e influir para que transcurra con razonabilidad todo esto. Porque si estamos así hoy jueves, el sábado ¿Qué va a pasar?", se preguntó y preguntó Scioli.
