La Canarinha ya sabe que podrá contar con el astro de cara al próximo compromiso de fase de grupos.
Brasil empieza a recuperar una de sus piezas más esperadas en el Mundial, con el regreso progresivo de Neymar a la actividad plena tras superar una lesión en el gemelo. El crack brasileño completó su primer entrenamiento a la par del grupo y volvió a ilusionar al cuerpo técnico de Carlo Ancelotti. Su evolución marca un giro importante en la planificación de la pentacampeona del mundo de cara al cierre del Grupo C: todo indica que podría volver a estar disponible en el momento clave.
El atacante del Santos había quedado al margen de los dos primeros partidos del torneo y no viajó a Filadelfia para el compromiso ante Haití. En los días previos, trabajó de manera diferenciada con tareas específicas de definición y puesta a punto física. El objetivo fue acelerar su recuperación sin arriesgar una recaída en una zona que lo tuvo un mes fuera de los entrenamientos. El cuerpo técnico siguió de cerca cada paso de su evolución.
El DT italiano ya había adelantado que el astro estaría en condiciones de ser tenido en cuenta para el duelo ante Escocia. La idea del entrenador es llevarlo de manera progresiva, sin exigirlo desde el arranque, pero sumándolo como una opción concreta desde el banco de suplentes. El regreso del 10 brasileño aparece como un refuerzo clave en una fase de grupos muy pareja, ya que su presencia puede cambiar el desarrollo de cualquier partido.
El Scratch lidera el Grupo C del Mundial 2026 junto a Marruecos, ambos con cuatro puntos, en una zona que sigue completamente abierta de cara a la última jornada. El equipo sudamericano empató en el debut y luego consiguió una victoria que le permitió acomodarse en la tabla. Ahora se prepara para un duelo decisivo ante los británicos, que llegan con tres unidades y todavía con chances de clasificación. El partido definirá posiciones finales y cruces de octavos.
En ese contexto, la posible vuelta del crack ex PSG genera expectativa tanto en el plantel como en el entorno del combinado nacional. El jugador llega tras una lesión que lo obligó a una larga inactividad y su reintegración será medida con cautela. El cuerpo técnico considera que su experiencia puede ser determinante en partidos cerrados. Por eso, su ingreso desde el banco aparece como la opción más probable en el corto plazo.
La única baja confirmada para Brasil es la de Raphinha, quien sufrió una lesión muscular en el encuentro ante los centroamericanos y continúa en proceso de recuperación. Su ausencia obliga a reconfigurar parte del funcionamiento ofensivo del equipo. Mientras tanto, el resto del plantel se mantiene competitivo y enfocado en asegurar el primer puesto del grupo: la situación física del plantel es seguida de cerca por el cuerpo técnico.
El duelo ante Escocia se jugará en un escenario determinante para las aspiraciones brasileñas en el torneo. Un triunfo aseguraría el liderazgo del grupo y un cruce más favorable en octavos de final. En ese marco, el posible regreso de Neymar aparece como un condimento especial para un partido de alta tensión. Brasil, una vez más, espera por su número diez en el momento decisivo.