ver más

Crece el escándalo en FIFA: renunció un asesor importante de Gianni Infantino con una carta explosiva

En medio del interés del presidente de la Federación por vender participaciones en los derechos de la Copa del Mundo a privados, un asesor dimitió y lanzó una fuerte carta en contra del proyecto.

Hace días estalló el escándalo en la FIFA luego de que su presidente Gianni Infantino proponga un plan para poner en venta derechos de la Copa del Mundo, el trofeo más importante a nivel mundial en el fútbol, al sector privado. Rápidamente varias federaciones, como la UEFA, se opusieron, pero otras aún no se han expresado al respecto.

Lo cierto es que mientras tanto el escándalo crece si frenos. En las últimas horas, uno de los principales asesores del suizo Infantino, presidente de la Federación que regula al deporte, le soltó la mano y renunció a su cargo con una fuerte carta.

Qué dijo en la carta explosiva

“Como asesor principal del presidente de la FIFA, exbanquero y aficionado al fútbol de toda la vida, no puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA considera vender una participación en la Copa Mundial. Quiero dejarlo claro: no tuve ninguna participación en esta propuesta y me opongo a ella de forma inequívoca. Es un mal acuerdo para las federaciones miembro de la FIFA, un mal acuerdo para el fútbol y un mal acuerdo para el futuro a largo plazo de este deporte”, dijo quien era parte de la FIFA en su cuenta oficial de Linkedin, según contó la agencia AFP.

Luego, explicó: “El fútbol ha sido fundamental en mi vida y, tras más de 35 años en el sector bancario, comprendo tanto el valor de este activo como las consecuencias de ceder parte del mismo. Por eso debe rechazarse esta propuesta”.

“La FIFA ya tiene acceso a unos recursos financieros extraordinarios. La organización cuenta con miles de millones de dólares en reservas y no tiene deuda alguna. El propio presidente de la FIFA ha destacado los 15 000 millones de dólares de ingresos generados entre 2022 y 2026. Si las federaciones miembro consideran que se necesita una inversión adicional para desarrollar este deporte, la FIFA ya tiene la capacidad financiera para proporcionar ese apoyo a partir de sus recursos actuales. En este contexto, vender una participación permanente en el activo más valioso del fútbol para recaudar 4.2 mil millones de dólares no tiene mucho sentido. Es hipotecar el futuro del fútbol sin ninguna justificación convincente”, soltó con contundencia.

En su relato, explicó: “Ese éxito económico no fue casual. Lo lograron profesionales del fútbol con amplia experiencia que batieron los récords comerciales de la FIFA. Sin embargo, a pesar de esos logros, ahora se le pide a la FIFA que crea que se necesitan inversores externos para generar un mayor valor. No acepto esa propuesta. Las personas que construyeron este éxito ya han demostrado que la FIFA cuenta con la experiencia necesaria para seguir haciendo crecer tanto el deporte como su futuro comercial”.

Sobre el acuerdo que busca Infantino, Cordeiro cuestionó: “Lo más preocupante de todo es la falta de respuestas a preguntas fundamentales. ¿Por qué este acuerdo? ¿Por qué ahora? ¿Qué mecanismos de supervisión existen? ¿Quién se beneficia? ¿Hubo un proceso competitivo? ¿Qué sistema de gobernanza se establecerá? ¿Qué obtendrán en última instancia los inversores y a qué coste para el fútbol?“.

A su vez, dijo: "Sin embargo, se pide a las federaciones miembro que tomen una decisión de enormes consecuencias en apenas 50 días o se arriesguen a quedarse atrás. Esa no es una forma responsable de determinar el futuro del fútbol mundial”.

La responsabilidad de la FIFA no es maximizar los beneficios comerciales a cualquier precio, sino proteger y fortalecer el fútbol para las generaciones futuras. Cuando esos principios entran en conflicto, el fútbol debe ser lo primero”, dijo.

En el duro comunicado dijo: "Fue un privilegio de mi vida servir a la FIFA durante más de cinco años y trabajar junto a personas comprometidas y con principios que se preocupan profundamente por el fútbol”. Después, soltó: “Espero que ellos también alcen la voz, porque las decisiones de esta magnitud deben tomarse en interés del fútbol, no de quienes se benefician de él”.

Bombazo de la UEFA contra Infantino: sus selecciones y equipos dejarán de jugar torneos FIFA

El plan de Gianni Infantino de abrirle la puerta a los fondos de inversión en la Copa del Mundo ya tiene su primera gran víctima: la unidad europea. Este jueves, tras una reunión urgente, las 55 asociaciones que integran la UEFA resolvieron plantar bandera y advertir que no jugarán ni un solo partido de los torneos FIFA si la venta de acciones se concreta. El mensaje fue claro, sin vueltas y con un tono que no admite negociación.

La mecha se encendió hace semanas, pero ahora explotó.

La UEFA, con el esloveno Aleksander Ceferin (foto) al frente, salió a cruzar la línea que trazó la FIFA y dejó sobre la mesa una amenaza que puede partir al fútbol mundial en dos.

"Ninguna selección nacional de la UEFA participará en competencias de la FIFA mientras estas propuestas sigan en pie", sentenciaron en un comunicado que ya circula como reguero de pólvora por todas las federaciones.

El argumento europeo es contundente: "Hay cosas demasiado importantes como para venderlas. La Copa del Mundo pertenece al fútbol. Siempre será así. Y mientras Europa tenga voz, jamás estará a la venta". La frase, publicada en el sitio oficial de la confederación, no fue un simple desplante: es la declaración de principios de un organismo que ve en el plan de Infantino una amenaza existencial.

Pero la cosa no quedó en un flor de discurso. La UEFA fue al hueso y calificó la propuesta de la FIFA como un "ultimátum" encubierto. Según su visión, el organismo que preside Infantino no está abriendo un debate democrático, sino imponiendo un modelo por la fuerza: "No se trata de una decisión democrática, sino de un gobierno basado en la intimidación: un acto de coerción indigno de una institución encargada de la gestión del fútbol mundial", dispararon sin anestesia.

El calendario, en la mira

La amenaza de boicot no es un papel mojado. Si el conflicto se profundiza, los primeros torneos en la cuerda floja aparecen en el horizonte cercano. En septiembre, Polonia será sede del Mundial Femenino Sub 20, con seis selecciones europeas clasificadas: la anfitriona, más España, Inglaterra, Francia, Italia y Portugal. Un mes después, en octubre, llegarían los playoffs del Mundial Femenino mayor, con Inglaterra, Irlanda del Norte, Escocia y Gales en carrera. Y más adelante, el Mundial Femenino Sub 17 en Marruecos y el gran certamen de mayores en Brasil, programado para junio y julio de 2027.

En la rama masculina, el panorama tampoco se salva. Qatar recibirá el Mundial Sub 17 entre noviembre y diciembre de 2026 (ahora se juega todos los años), mientras que el Sub 20 de caballeros tiene sede compartida para 2027 entre Azerbaiyán y Uzbekistán. Todos esos torneos, tal como están las cosas, quedarían vacíos de equipos europeos si la FIFA insiste con su plan.

El negocio que desató la tormenta

¿Qué fue lo que encendió la furia de Ceferin y compañía? La FIFA quiere crear una empresa que concentre sus principales joyas: el Mundial masculino, el femenino y el de Clubes. Según reveló The Times, la idea es vender entre el 20 y el 30 por ciento de ese paquete a inversores privados, con una valoración implícita de 20 mil millones de dólares. El objetivo final: recaudar más de 10 mil millones en los próximos cuatro años para repartir entre sus 211 asociaciones miembro.

Infantino salió a bancar el proyecto con la clásica arenga de que el fútbol es "un extraordinario motor de desarrollo humano y social" y que su plan busca "liberar el potencial comercial" de la FIFA. También insistió con que cada asociación miembro debería poder "forjar su propio futuro sin depender de otros", una frase que suena a federalismo pero que en Europa interpretaron como una licuadora de su poder histórico.

Cabe mencionar que el grupo de inversionistas posibles está vinculado a aliados de Donald Trump.

El duro comunicado de la UEFA contra Gianni Infantino.

El duro comunicado de la UEFA contra Gianni Infantino.

"El fútbol no se hipoteca por dinero"

La respuesta de la UEFA no se hizo esperar. Ya el martes habían soltado un primer comunicado en redes sociales advirtiendo que esto "traspasa una línea que nunca debería cruzarse". Pero este jueves, con el boicot ya sobre la mesa, subieron la apuesta al máximo.

El documento europeo es lapidario: advierte que meter inversores externos en la toma de decisiones "cambia para siempre" el fútbol, porque subordina el calendario, los formatos y hasta las reglas de juego a la rentabilidad comercial. "Ese modelo no tiene cabida en el fútbol mundial", sentencian, y agregan que los intereses de federaciones, ligas, clubes, jugadores e hinchas no pueden quedar atados a las ganancias de unos pocos inversores.

El cierre del comunicado tiene una frase que ya se volvió viral entre los dirigentes: "El fútbol no puede hipotecar su futuro por dinero". Y el remate final, sin vueltas: "Nadie tiene la autoridad moral para vender aquello que simplemente custodia para la próxima generación". La postura de Europa es clara: "Jamás legitimaremos este modelo".

Por ahora, la pelota está del lado de Infantino. El suizo tiene la sartén por el mango, pero también un problema mayúsculo: si Europa cumple su amenaza, la Copa del Mundo pierde a sus principales figuras y su esencia misma. El próximo movimiento, en este ajedrez que mueve millones de dólares y pasiones enteras, puede definir el rumbo del fútbol para las próximas décadas.

Te puede interesar