Los hinchas de la Academia se mostraron indignados con el presidente e ídolo tras perder de local ante Tigre.
Avellaneda. El clima en el estadio Presidente Perón pasó del silencio al grito en cuestión de minutos. Racing perdía 0 a 3 antes del entretiempo frente a Tigre, y las tribunas no soportaron el papelón. Lo que empezó como un reclamo general por el rendimiento del equipo derivó en un ataque directo contra la comisión directiva y, por primera vez en su historia como presidente e ídolo, contra Diego Milito.
"Milito, hijo de puta, la puta que te parió", corearon los hinchas mientras abandonaban el Cilindro al término del partido. El cántico, que también tuvo su versión contra toda la dirigencia ("la comisión se va a la puta que lo parió"), marcó un quiebre en la relación entre el exgoleador y la parcialidad académica. Durante su etapa como jugador y en sus primeros meses al frente del club, Milito nunca había recibido un reproche tan directo y masivo desde las gradas.
Pero el enojo no es solo por el resultado de esta fecha. Los hinchas arrastran varios motivos de descontento. El principal: el mercado de pases. La dirigencia había prometido en campaña "un salto de calidad" en el plantel, pero lo que vieron fue una venta de futbolistas clave y pocas incorporaciones de peso. Ese desbalance, sumado a la conflictiva salida de Gustavo Costas —el entrenador con fuerte identidad racinguista—, encendió la mecha mucho antes del partido contra Tigre.
Ya en mayo, un grupo de simpatizantes había realizado un banderazo contra la dirigencia por la salida de Costas. En esa oportunidad, se escucharon consignas como "Con Racing no se jode", "llamá a elecciones" y "la comisión se va a la puta que lo parió". Incluso, algunos hinchas ingresaron al estadio para respaldar al técnico con un contundente: "Gustavo es Racing, Milito no". En aquella ocasión, Costas se acercó a agradecerles y pidió unidad: "Les agradezco de corazón. Tenemos que estar juntos igual".
Tras la derrota ante Tigre, el actual entrenador, Juan Pablo Vojvoda, fue consultado sobre la tensión en el ambiente. El técnico no evitó el tema y reconoció que el resultado condiciona todo. "¿Puedo controlar el ambiente exterior? No lo puedo controlar salvo con resultados", afirmó con crudeza. Sobre los insultos a Milito, Vojvoda intentó bajar el tono: "La gente no se fue contenta y esa tristeza la manifiesta contra el presidente". Y cerró con un mensaje de autocrítica y llamado a la calma: "Hay que saber navegar estas aguas, conocer el club", pidió, al tiempo que instó a todos los sectores a remar en la misma dirección.
El eco de los cánticos no quedó solo en el estadio. En las transmisiones de TyC Sports, los insultos se volvieron virales y hasta generaron memes en redes sociales. Un hincha, al ser captado por las cámaras, dijo "Mimito, mimito" en un intento de burla que se replicó rápido. Pero lo que quedó en el aire fue más que un meme: es la primera gran grieta entre un presidente símbolo y la hinchada que lo veneró durante años.
Racing deberá recomponerse en lo futbolístico y, sobre todo, reconstruir un vínculo que anoche quedó más que resentido. El próximo partido puede ser una nueva prueba de fuego, no solo para el equipo, sino para toda la estructura dirigencial encabezada por Milito.