La selección europea superó un increíble número y podrá romper el récord histórico en el partido decisivo de la Copa del Mundo.
España venció 2-0 a Francia y avanzó a la final del Mundial 2026, donde enfrentará al ganador entre Inglaterra y Argentina. Con esta victoria, superó un número de la selección de Lionel Scaloni, al alcanzar 37 partidos invictos, rompiendo la marca de 36 que tuvo el campeón en Qatar 2022.
Quedó igualado al récord máximo que lo tiene Italia, en el período 2018-2021, con también 37 partidos sin perder. Los españoles podrán superar la marca nada más ni nada menos que en la final de la Copa del Mundo.
El camino de España hasta ese largo invicto comenzó tras la última derrota que sufrió, en un amistoso el 22 de marzo de 2024, cuando cayó ante Colombia por 1-0, con un gol de Daniel Muñoz.
Un detalle particular es que la selección sudamericana, en ese entonces, arrastraba un largo invicto bajo el mando de Néstor Lorenzo, que rompió Argentina en la final de la Copa América, que ganó por 1-0 con un gol de Lautaro Martínez en el alargue. Por su parte, España, a tres meses de comenzar su preparación para la Eurocopa, cayó ante Colombia, en lo que fue su última derrota.
La Roja luego levantó el trofeo europeo en un inmenso torneo, en el que venció a Alemania en cuartos de final, Francia en semifinales y a Inglaterra en el partido decisivo.
En el medio de este largo invicto, España perdió la final de la Nations League 2025 ante Portugal, pero no cuenta como derrota porque fue un empate 2-2 en los 120 minutos, y finalmente se decidió en la tanda de penales. En las eliminatorias para la Copa del Mundo sumó cinco victorias y un empate para terminar primero en el grupo E, que compartió con Turquía, Georgia y Bulgaria.
El invicto actual es de 37 partidos, que superó los 36 de Argentina (que fue roto por Arabia Saudita en el primer partido de Qatar 2022) e igualó la misma cantidad de Italia, en un proceso que increíblemente terminó con la azzurra quedando fuera del Mundial.
España llegó a la final del Mundial con una exhibición de fútbol en la semifinal ante Francia, pero su camino fue de menor a mayor, con varios problemas físicos en el equipo y con el entrenador, Luis de la Fuente, teniendo dificultades para encontrar el once inicial. Lo que si logró España fue mantener una sólida defensa en todo el torneo.
En el primer partido de la fase de grupos, ante la gran sorpresa de Cabo Verde, no encontró los espacios, y le faltó un futbolista revulsivo, al no poder contar con Lamine Yamal desde el inicio. Terminó empatando en cero contra los africanos.
Luego le siguió una gran goleada ante Arabia Saudita, que encaminó la clasificación, que terminó cerrando con el apretado 1-0 contra Uruguay, en un partido deslucido.
En los playoffs, venció con contundencia a Austria por 3-0 en 16avos, le ganó con un gol agónico a Portugal en octavos, y con otro tanto sobre la hora eliminó a Bélgica por 2-1.
Con Arabia Saudita, Austria y Francia como sus mejores partidos de la competencia, ahora España aguarda por Argentina o Inglaterra en su segunda final del Mundial en su historia, con el antecedente del 2010, cuando se consagró ante Países Bajos.