El futbolista de jerarquía en el país contó detalles sobre ese momento y reveló cuándo recibió los llamados. Su anécdota sobre el momento en el que conoció a Messi.
Boca y River suelen mover el piso de distintos jugadores que reciben el llamado preguntando condiciones para avanzar con la contratación. Son nombres fuertes que, en más de una oportunidad, terminan consiguiendo dar el paso para reforzar el plantel. Sin embargo, a veces ese 'operativo seducción' no surte efecto en algunos futbolistas con un fuerte arraigo con la institución que los vio crecer.
En las últimas horas una figura del fútbol argentino, capitán y líder en su equipo, reconoció públicamente que en un momento de su carrera futbolística fue tentado por ambos clubes e incluso llamado por clubes como Racing de Avellaneda. Pero a pesar de esta situación, se dejó llevar por el corazón y terminó volviendo al club de sus amores.
"Desde el primer momento que me fui, quería volver (a Belgrano) a los 31 o 32 años. En el camino tuve muchos llamados de Boca y River en un momento que yo no estaba jugando en Tigres. Estuve más cerca de River. Depués Racing. Eran momentos donde yo necesitaba jugar y lo pensé seriamente en ese momento". Quien esbozó esas palabras fue Lucas Zelarrayán, actual referente de Belgrano de Córdoba, con quien se convirtió campeón del fútbol argentino.
"Cuando se estaba acercando el momento en el que quería volver a Belgrano, en 2024, tuve muchas charlas con clubes de Buenos Aires que se enteraron que rescindía en Arabia Saudita", dijo y contó que recibe muchos mensajes por hacer público el interés de los clubes grandes del país: "Me han dicho 'quién te crees que sos', pero es la verdad. Uno no se tiene que sentir avergonzado por nada".
En ese mismo stream donde confesó esos llamados de los distintos clubes, reveló cómo fue el momento exacto en el que conoció a Messi y compartió algunos minutos con él en su casa de Rosario. "Tenemos un amigo en común, un kinesiólogo que conozco hace 10 años, me atiende y viaja a todos lados. Hablando con él, resulta que vieron algunos partidos míos, me conocía, pero yo no le creía que me conocía".
"Un día él estaba en Rosario, yo estaba de vacaciones, y me dijo que si quería ir que estaba todo bien, que Leo no tenía problema en sacarse una foto. Agarré el auto y me fui de Córdoba a Rosario. Pensé que me hacía sacar la foto afuera de la casa y me iba rápido, pero me dice: "Pasá, pasá, sentate". Me hizo sentar en su casa y charlamos de fútbol como una hora y media o dos. Me había visto un montón de partidos".