El argentino tuvo una actitud nunca vista en su prolongada carrera. Fue en la victoria del Inter Miami sobre Atlanta United por la MLS.
Lionel Messi no solamente responde con fútbol. En la victoria del sábado del Inter Miami ante Atlanta United, el argentino marcó un doblete espectacular y aprovechó la ocasión para devolverle una vieja gastada a un rival con el que había protagonizado un cruce tiempo atrás.
Las Garzas se impusieron por 3-1 en condición de visitante, con dos apariciones consecutivas del rosarino en el complemento. Después del tanto de Germán Berterame, que abrió el marcador para Miami, Messi apareció a los 56 y 60 minutos para liquidar el encuentro.
El primero llegó tras una pared con Berterame y una definición de zurda. El segundo fue una demostración de su talento: recibió un pase de Luis Suárez, encaró al defensor paraguayo Junior Alonso, lo descolocó con sus movimientos y definió cruzado para firmar el tercero.
Pero la historia no terminó con la pelota dentro del arco. Tras festejar con sus compañeros, Messi se acercó a Alonso y le hizo un gesto que pareció recordarle que no había podido detenerlo.
El gesto tuvo un antecedente: en un enfrentamiento anterior, el defensor había celebrado de manera provocadora una acción en la que logró frenar un intento del argentino. Esta vez, la revancha futbolística quedó del lado del campeón del mundo.
Rodrigo De Paul, quien festejó junto a su amigo y compañero, también pasó celebrando por las narices del paraguayo, acentuando la "gastada" y generando la reacción de algunos compañeros de Alonso. El suizo Breem Emboló, que fue expulsado contra Argentina en el Mundial, se acercó para recriminar las cargadas, pero fue el brasileño Casemiro quien intervino para defenderlos y evitar más cruces.
Después del partido, Messi se mostró más tranquilo y cambió camiseta con Paulo Díaz, el chileno que jugó en River hasta mitad de año y que lo enfrentó muchas veces a nivel selección.
Con sus dos conquistas, Messi llegó a los 25 goles en la temporada regular de la MLS y volvió a ser la figura de un Inter Miami que se impuso con autoridad en Atlanta.
El 5 de septiembre de este año, Inter Miami no pudo quedarse con la victoria en su casa, pero rescató un empate 2-2 frente a Atlanta United por la jornada 23 de la MLS.
Con el partido empatado y en tiempo de adición, Junior Alonso evitó un gol de Messi y lo festejó con todo, a tal punto que le gritó en la cara al "10" de Inter de Miami. Después del partido, Messi lo fue a buscar al paraguayo y se generaron discusiones con los rivales.