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Tras la polémica eliminación de Boca en la Copa Argentina, Riquelme habría ido al vestuario a hablar con los futbolistas.
La eliminación de Boca a manos de Atlético Tucumán en los 16avos de final de la Copa Argentina dejó secuelas inmediatas en el vestuario del equipo. Surgieron muchas informaciones periodísticas y una de ellas habla de una supuesta visita de Juan Román Riquelme al vestuario, apenas terminado el partido.
Según esta versión, que trascendió en diferentes medios, el presidente del club habría bajado las tribunas del Estadio Madre de Ciudades y les habló cara a cara a los jugadores.
“Traguen saliva, agachen la cabeza y saquen esto adelante. De la única manera que salimos de esto es ganando”, fue la frase que el propio Riquelme lanzó ante el grupo, según relataron los periodistas Emiliano Raddi y Ezequiel Sosa. Sin necesidad de extenderse, el ídolo xeneize dejó en claro su enojo y frustración por la derrota, que representa la cuarta eliminación de Boca en lo que va del año.
El breve pero enérgico mensaje de Román no sorprendió dentro del entorno del club. Según quienes lo rodean, estas intervenciones en momentos delicados se han vuelto habituales. Riquelme elige aparecer en los días más calientes, cuando los ánimos están tensos y los objetivos tambalean. “No fue una charla larga, fue una frase contundente. Román estaba dolido, enojado, pero firme”, detalló Sosa en TyC Sports.
En medio del silencio del vestuario, Riquelme también quiso dejar una señal de liderazgo. Hizo foco en dos de los referentes del plantel, Leandro Paredes y Edinson Cavani, y le dejó en claro a todos sus compañeros la responsabilidad que implica vestir la camiseta azul y oro. “Riquelme le dio un mensaje a los jugadores y les dijo: ‘Ellos dos tienen que ser campeones en Boca (Cavani y Paredes)’. Hay que unirse y tenemos que ser campeones porque ellos dos tienen que ser campeones”, reveló Esteban Edul en ESPN.
Las palabras de Riquelme evidencian un objetivo que va más allá de lo inmediato: consagrar a dos figuras internacionales en el club de sus amores. Tanto Paredes, surgido del semillero boquense, como Cavani, uno de los refuerzos estelares de la gestión, llegaron a Boca con la ambición de levantar trofeos. Sin embargo, el presente deportivo está lejos de lo esperado, y el presidente busca que el grupo se enfoque y reaccione a tiempo.
No obstante su enojo puertas adentro, Román también tuvo un gesto hacia los hinchas. Antes de que el plantel partiera rumbo al aeropuerto, se acercó a quienes aguardaban en la puerta del hotel en Santiago del Estero. Firmó autógrafos, se sacó fotos y agradeció el apoyo incondicional en un momento difícil. Fue una señal de reconocimiento a una hinchada que acompaña incluso en la derrota.