El gesto obsceno de un boxeador al público generó una batalla campal

El escándalo en Estambul involucró a la gente, miembros de ambos equipos, árbitros y personal de seguridad dentro del ring.

Una pelea por el título terminó en un escándalo que involucró a boxeadores, integrantes de los equipos, árbitros, personal de seguridad y espectadores. Mourad Aliev venció a Umut Camkiran en Estambul, pero el festejo del ganador desató una batalla campal que se extendió por el cuadrilátero y otros sectores del recinto.

El francés, de origen ruso y radicado en Alemania, se impuso por decisión unánime en un combate pactado a 12 rounds y conquistó el cinturón Plata de peso pesado del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Sin embargo, después de que se anunciara el resultado, levantó los brazos y realizó gestos obscenos hacia las tribunas.

La reacción fue inmediata. Camkiran se acercó para recriminarle la actitud y, en medio de la tensión, varios espectadores ingresaron al ring para intentar agredir al vencedor. En cuestión de segundos, la discusión se convirtió en una pelea generalizada.

Las imágenes que circularon después mostraron a decenas de personas intercambiando golpes, empujándose y persiguiéndose alrededor del cuadrilátero. También hubo lanzamiento de sillas y otros objetos, mientras quienes intentaban separar a los involucrados quedaban atrapados en el enfrentamiento.

Aliev recibió varios golpes, incluso en la nuca, antes de poder alejarse de la zona de conflicto. Según informó ProBox TV, entre los involucrados hubo entrenadores, árbitros y personal de seguridad. La violencia también se trasladó a otros sectores del estadio.

Cómo fue la pelea por el título

Antes del escándalo, Aliev había conseguido imponerse en una pelea exigente. El vencedor, de 2,02 metros de altura, tenía una ventaja física de 19 centímetros sobre Camkiran y aprovechó su alcance para controlar buena parte de los primeros asaltos.

El boxeador turco intentó acortar la distancia con desplazamientos y esquivas, pero tuvo dificultades para superar la defensa de su rival. Aliev manejó el ritmo durante los primeros capítulos y logró sumar ventaja en las tarjetas.

En el quinto round hubo otro momento de tensión: Camkiran lanzó un golpe después de la campana. La acción fue atribuida a que no había escuchado la señal debido al ruido del público y el árbitro decidió penalizarlo con un punto.

La pelea cambió en los últimos asaltos. Camkiran aumentó la presión, conectó golpes que hicieron retroceder a Aliev y buscó una definición antes del límite. Sin embargo, no logró noquearlo.

Aliev resistió hasta la última campana y los jueces le dieron la victoria por decisión unánime. De esa manera, conquistó el título vacante del CMB y le propinó a Camkiran la primera derrota de su carrera profesional. El turco llegaba invicto, con 25 triunfos, 23 de ellos por nocaut.

Un cierre que opacó la consagración

La pelea multitudinaria se convirtió en el centro de atención de la velada. Los videos mostraron a personas entrando al ring, golpes entre distintos integrantes de los equipos y espectadores, y una situación que los encargados de seguridad no pudieron controlar de inmediato.

El gesto de Aliev también generó críticas en redes sociales, donde varios usuarios cuestionaron su actitud hacia el público y lamentaron que la violencia terminara opacando el resultado deportivo.

Así, una noche que tenía como protagonista la consagración del francés terminó marcada por un episodio de violencia que involucró a decenas de personas y dejó las imágenes de una batalla campal como el recuerdo principal del combate en Estambul.

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