ver más

El último tango de Messi: 21 años que culminaron en una noche

El capitán le dijo adiós a la selección en una jornada inolvidable, que finalizó con el 3-0 sobre Benín en el estadio Monumental y ante una multitud.

El Monumental compuso una melodía nueva. Sonó melancólica, nostálgica, por momentos dolorosa. Aunque, curiosamente, empezó con cumbia. Amar Azul, Q’ Lokura y Damas Gratis habían hecho bailar a un estadio que todavía intentaba convencerse de que había ido a una fiesta. Después llegó Lionel Messi y cambió la música.

La primera explosión ocurrió cuando salió a realizar la entrada en calor. Leo levantó la mano, saludó y mantuvo esa serenidad que había mostrado durante toda la semana. Del otro lado, la Centenario alta y baja estaban desbordadas. También el resto del Monumental. Más de 85 mil personas llenaron una cancha en la que no entraba una camiseta más. Un estadio preparado para llorar y para ver llorar. Pero, sobre todo, para celebrar una historia hermosísima.

A las 20, una enorme camiseta argentina se desplegó sobre el césped. En la espalda no había apellido: decía “Gracias” y llevaba el 10. Por unos segundos hubo silencio y expectativa. Hasta que empezó a sonar la música más linda de todas: la del Diez entrando por última vez vestido de celeste y blanco, acompañado por sus hijos.

Entonces lloró Lionel Scaloni. Y sus lágrimas durante el himno marcaron el ritmo de todo lo que vino después. El entrenador que reconstruyó la Selección, que acompañó a Messi durante sus años más felices y que tantas veces pidió naturalidad, esta vez no pudo disimular nada. Ni siquiera llegó a la parte cantada del himno antes de quebrarse.

En una tribuna estaba Charly García, con la camiseta de Messi. En el banco, Ángel Di María, compañero de tantas batallas, finales, derrotas y títulos. Dos protagonistas de épocas distintas de nuestra cultura y de esta historia argentina, presentes para acompañar la última función del 10.

A los diez minutos el fútbol se detuvo. Literalmente. El árbitro frenó el partido, aparecieron los fuegos artificiales y el Monumental volvió a levantarse. Los diez jugadores de campo de Benín caminaron hacia Messi para saludarlo. Durante unos instantes no hubo rival, resultado ni amistoso. Solamente un futbolista recibiendo el reconocimiento de quienes habían viajado hasta Buenos Aires para enfrentarlo.

Después, porque Messi es Messi, hubo que jugar. Argentina ganó 3-0. Otamendi abrió el marcador, Nico Paz convirtió el segundo y el propio Leo hizo el tercero, de penal, en su última noche. También entregó dos asistencias. Hasta en la despedida encontró una manera de competir.

Y Scaloni terminó construyendo una imagen curiosa para el futuro: durante el tramo final coincidieron siete zurdos argentinos en cancha. Lisandro Martínez, Facundo Medina, Nicolás González, Giovani Lo Celso, Franco Mastantuono, Nico Paz y Messi. Como si el fútbol argentino quisiera avisar, justo en la noche del adiós, que después del zurdo más extraordinario de todos todavía quedarán zurdas para intentar lo que viene.

Pero ninguna llevará estos números: Messi baja el telón después de 208 partidos con la Selección Mayor. Llegó a la despedida con 125 goles y 68 asistencias, registros que ya lo convertían en máximo goleador, máximo asistidor y futbolista con más presencias de Argentina. Ganó cuatro títulos con la Mayor: las Copas América 2021 y 2024, la Finalissima 2022 y el Mundial de Qatar. Antes había conquistado el Mundial Sub-20 de 2005 y el oro olímpico de Beijing 2008.

Veintiún años entraron en una noche. Hubo cumbia antes de empezar porque los argentinos también sabemos despedirnos bailando. Después apareció el tango. Ese que habla del tiempo, de lo que fuimos, de las esquinas a las que alguna vez queremos volver.

Y cuando todo terminó quedó Messi. El mismo que alguna vez llegó demasiado chico, al que discutimos demasiado y al que después quisimos para siempre.

El último tango terminó en el Monumental. Y esta vez no hubo que pedir otra canción. Había que quedarse unos segundos en silencio y entender que acabábamos de ver bailar al Diez por última vez.

Te puede interesar