El Xeneize quiere cerrar al nuevo entrenador antes del inicio de la pretemporada, programada para el jueves 18 de junio.
Rodolfo Arruabarrena está a un paso de convertirse en el nuevo entrenador de Boca, luego de que la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme avanzara con una propuesta formal para que inicie su segundo ciclo al frente del primer equipo.
El Vasco habría dado el visto bueno en las últimas horas, por lo que solo restarían detalles para que el acuerdo quede encaminado y pueda ser anunciado oficialmente por el club.
Arruabarrena aparece como el nombre elegido por Riquelme para suceder a Claudio Úbeda, quien dejó el cargo tras el cierre del semestre y la eliminación de Boca en la Copa Libertadores.
Además, el entrenador está actualmente sin trabajo, un requisito fundamental que lo diferencia de otros nombres que han sonado en estos días para asumir el cargo luego de la finalización del contrato del Sifón.
Néstor Lorenzo, de la selección de Colombia, y Antonio Mohamed, del Toluca de México, son otros de los apellidos que sonaron, pero en ambos casos tiene contratos vigentes. Si bien se estima que Lorenzo no siga en el conjunto cafetero tras el Mundial, la idea de la dirigencia de Boca es cerrar antes al nuevo entrenador.
Por otro lado, el ex lateral izquierdo ya dirigió al Xeneize entre 2014 y 2016, etapa en la que conquistó el torneo de Primera División 2015 y la Copa Argentina de ese mismo año, aunque su ciclo también quedó marcado por las eliminaciones ante River en la Copa Sudamericana 2014 y la Libertadores 2015.
De concretarse su llegada, Arruabarrena asumirá en un Boca golpeado, necesitado de reconstruir confianza y con el desafío inmediato de ordenar al plantel para la segunda parte de la temporada.
O’Higgins de Chile ganó la pulseada ante la Conmebol y finalmente recibirá a Boca en el estadio El Teniente de Rancagua por la revancha de los 16avos de final de la Copa Sudamericana 2026.
El escenario del partido de vuelta estaba en duda porque el estadio del conjunto trasandino no alcanza los 20 mil espectadores de capacidad que exige la Conmebol para esta instancia del certamen, por lo que existía la posibilidad de trasladar el encuentro a Santiago. Sin embargo, la dirigencia chilena consiguió sostener la localía en su ciudad.
De esta manera, Boca visitará a O’Higgins en Rancagua el jueves 30 de julio, desde las 21.30, una semana después del partido de ida, que se jugará el jueves 23 de julio, también a las 21.30, en La Bombonera.
La contracara de la decisión será el aforo: apenas 14 mil hinchas podrán estar presentes en el estadio El Teniente para un cruce que promete tener un fuerte marco, por la expectativa que genera la presencia del equipo argentino en territorio chileno.
Boca, golpeado tras su eliminación en la Copa Libertadores, afrontará esta serie como uno de los grandes objetivos del segundo semestre, mientras define también cuestiones centrales de su futuro deportivo, entre ellas la elección del nuevo entrenador.__IP__
El ganador de la llave avanzará a los octavos de final de la Copa Sudamericana, en una instancia que Boca buscará atravesar para volver a meterse de lleno en la pelea internacional.