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En imágenes: en medio de las criticas al Monumental, así está la cancha de Boca

El xeneize pasará varias semanas sin jugar en La Bombonera. Cuál es la explicación sobre el estado.

El estado del campo de juego del Más Monumental fue uno de los principales temas que se abordó con críticas tanto en la previa como en el post partido donde Boca logró imponerse por 1-0 ante River. Es que el mal estado producto de los recitales que se realizaron en el lugar influyó en el juego de ambos equipos teniendo en cuenta que no se recuperó.

En medio de las críticas que recibió el estadio millonario, aparecieron imágenes sobre el estado de La Bombonera que resultan bastante particulares. Es que los videos trascendidos muestran al campo de juego con el pasto brillando por su ausencia, pero lejos está de ser un desperfecto en el tratamiento del mismo, sino que se trata de un proceso de reconstrucción para implementar una mejora.

Las personas encargadas del tratamiento del césped iniciaron el resembrado para enfrentar el invierno y no sufrir daños durante esa etapa de frío importante. Es un momento clave para hacerlo debido a que recién el fin de semana del 10 de mayo, podría volver a jugar en el estadio por los octavos de final del torneo doméstico, si clasifica entre los primeros cuatro.

Boca atraviesa una larga seguidilla de partidos jugando fuera de La Bombonera. En total serán cuatro seguidos: River en el Monumental, Defensa y Justicia en Varela, Cruzeiro en Brasil y Central Córdoba en Santiago del Estero. Recién volverá a jugar en casa por torneo local en octavos de final, con rival a definir, siempre y cuando termine entre los primeros cuatro de su zona.

¿Aprobado? Cómo le fue al árbitro Darío Herrera en el Superclásico entre River y Boca

En un partido muy parejo en el Monumental, Boca le ganó 1-0 a River y extendió su paternidad en Superclásicos: gracias al tanto de Leandro Paredes, el Xeneize ahora le lleva seis duelos de ventaja a su máximo rival. Uno de los grandes protagonistas de la tarde fue el árbitro neuquino Darío Herrera, que tuvo mucho trabajo y varias polémicas en las que debió interceder. De hecho, fue clave para que el elenco azul y oro pueda llevarse los tres puntos.

Herrera acertó con las dos jugadas de Rivero

El primer tiempo no contó con muchas acciones de riesgo, salvo un remate de Maxi Salas que pasó al lado del palo, pero el encargado de impartir justicia sí debió interceder -aunque con una omisión adrede- en una jugada que se produjo a los 20 minutos. Miguel Merentiel entró al área, lanzó un centro rasante y Lautaro Rivero, que se estaba arrojando al piso, no pudo sacar la mano. Con mucho criterio y de manera correcta, el colegiado no sancionó penal.

De todas formas, lo hizo sobre el cierre de la etapa inicial, previa revisión en el VAR, por una mano del central ante un remate de la Bestia. Sin embargo, la tardanza al tomar la decisión generó el fastidio de algunos hombres de la visita, en particular de Leandro Paredes, que mantuvo una conversación acalorada con el patagónico. De hecho, le dedicó una mueca de disgusto con la boca y el árbitro mundialista le perdonó la provocación a los hinchas locales en el festejo de su tanto, con Topo Gigio incluido.

En el complemento, donde abundó más la pierna fuerte, Herrera no temió en sacar tarjetas y mostrarse riguroso cuando la tesitura del encuentro así lo requería. Por supuesto, pudo manejar el trámite con bastante tranquilidad y dejó jugar; salvo alguna queja particular, no tuvo demasiados inconvenientes. Sin embargo, en el cierre fue cuando un duelo que parecía culminar sin sobresaltos volvió a tenerlo en el foco de la discusión.

La última, con dudas: prefirió no tener problemas con la falta de Blanco

Los del Chacho Coudet arrinconaban a los de Claudio Úbeda contra su propio arco, aunque sin demasiada claridad, y uno de los centros llegó al pecho de Lucas Martínez Quarta. El zaguero no llegó ni a darse vuelta cuando se encontró con un empujón de Lautaro Blanco, que lo movió por la espalda y lo llevó a caer al suelo: prácticamente todo el plantel de River, incluido el cuerpo técnico, se le fue al humo al juez, que no cobró la falta. Desde la cabina tampoco lo llamaron y quedó en la nada. Más allá de esa situación puntual, que fue motivo de debate hasta en las redes, el neuquino mostró ser de los más sólidos del fútbol argentino.

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