El ente rector del fútbol sudamericano tomó cartas en el asunto por el conflicto de los visitantes en los partidos del Xeneize contra el conjunto chileno.
Finalmente, tras tantas idas y vuelta, se definió si el duelo en Chile entre la Universidad Católica y Boca del próximo martes 7 de abril en el inicio de la Conmebol Libertadores 2026, tendrá visitantes o no. En un principio, la institución chilena le había ofrecido 450 entradas al Xeneize que no estaba dispuesto a aceptar menos de las 2.000 que establece el mínimo reglamentario.
De esta manera, la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana aceptará el ingreso de 2 mil hinchas de Boca. Esto permitió destrabar la situación en la que habían quedado atrapados Los Cruzados luego de la prohibición impuesta por las autoridades el lunes y tras recibir un ultimátum de parte de la Conmebol, que amenazó con reubicar el encuentro y sancionar económicamente al club.
En ese contexto, durante la mañana de este jueves el club se reunió con el delegado Germán Codina, quien decidió levantar la prohibición tras alcanzar un acuerdo en que se impusieron una serie de medidas extras para resguardar la seguridad tanto al interior del recinto como en sus alrededores. "Vamos a permitir el ingreso de los 2 mil hinchas de Boca", señaló Codina tras la reunión.
A su vez, el presidente de Cruzados, Juan Tagle, valoró la disposición de las autoridades: "Agradecer profundamente la buena disposición de las autoridades para poder revisar la decisión inicial, en la cual se establecía la prohibición del público visitante". "CONMEBOL insistió en su postura y eso nos llevó a nosotros a formular al delegado presidencial reconsiderar la decisión del día lunes, entregando una gran cantidad de medidas de seguridad para poder desarrollar el partido en forma tranquila", agregó.
En su nuevo estadio, la Universidad Católica tiene reservado un sector con capacidad para 450 simpatizantes del rival de turno, pero Conmebol sugiere que sean 2.000 como mínimo para los partidos de Copa Libertadores. La respuesta de Boca fue contundente: "Nos vamos a basar en el reglamento, 2.000 o nada". Y por esta postura del Xeneize fue que las dirigencias optaron por cancelar la presencia de visitantes en ambos partidos.
Universidad Católica respaldó su negativa en el artículo 31 del reglamento de seguridad. El texto exime la venta de entradas para hinchas visitantes si existe una disposición de un organismo de seguridad local con al menos ocho días de anticipación, condición que la entidad de la Región Metropolitana cumplió el pasado lunes.
Conmebol intimó a los Cruzados a entregar 2.000 entradas a los hinchas del Xeneize para el partido del martes 7 de abril en el Claro Arena por la primera fecha de la fase grupal de la Copa Libertadores y en caso de no cumplir, el máximo ente del fútbol sudamericano pidió que Universidad Católica cambie su localía para este encuentro.
En primera instancia, la Delegación Presidencial Metropolitana catalogó el partido de "alto riesgo", prohibiendo la presencia de hinchas visitantes y la UC argumentó que cumplió con las reglas, ya que esta medida de seguridad fue determinada por las autoridades gubernamentales. Sin embargo, según detalló CNN Chile, esta medida fue rechazada en Conmebol, remarcando que el partido debe ser con público visitante y que la UC tenía un plazo de 24 horas para informar su decisión.