El futbolista realizó un furioso posteo en sus redes sociales mostrando su enojo por los fallos arbitrales de Jesús Valenzuela.
Las repercusiones por el escandaloso arbitraje de Jesús Valenzuela en el duelo entre Boca y Cruzeiro de Brasil en La Bombonera continúan y aparecen un montón de hipótesis donde ponen en tela de juicio las dos jugadas más polémicas de la noche de Libertadores: el gol anulado a Miguel Merentiel por una supuesta mano sancionable de Milton Delgado y el penal no sancionado tras una mano de Lucas Romero.
Hasta las propias figuras se hicieron eco de lo sucedido. “Me voy muy caliente por el resultado, el equipo genera mucho, por todos lados, y no podemos encontrar ese gol que necesitamos. Hay que seguir intentando, tenemos un partido muy importante la semana que viene. Que la gente confíe que vamos a ir por la clasificación”, dijo Merentiel en un comentario picante en los medios de comunicación.
Sin embargo, la palabra más fuerte llegó en un posteo que hizo a través de sus redes sociales. “Siempre contra todos. Nos queda una guerra más. Vamos Boca”, escribió como un grito de guerra tras lo sucedido. De esta manera lanzó una advertencia sobre cómo jugarán el partido decisivo ante la U Católica el próximo jueves 28.
Va a durar mucho tiempo la calentura en Boca, luego del arbitraje de Jesús Valenzuela y su equipo, que lo privaron de ganarlo en la última jugada del partido contra Cruzeiro. Para colmo, el xeneize fue claramente superior en el duelo de la quinta fecha del grupo D de la Copa Libertadores, pero apenas sacó un empate y está obligado a ganarle a Universidad Católica en la última.
La noche venía caliente, porque Boca fue muy superior al conjunto brasileño, demostrando las diferencias de jerarquía individual y sobre todo colectiva que existen.
Sin embargo, como contra Huracán y en otros encuentros de este semestre, le faltó contundencia en el área rival y estuvo cerca de perderlo en el final, si no fuese por la atajada de Leandro Brey.
En el gol del empate de Cruzeiro, el jugador que inicia la jugada, Kaiki Bruno, toca la pelota con la mano antes de tirar el centro. De todas formas, no parece una infracción sancionable y al ser llamado por el VAR, el árbitro Valenzuela decidió que no fue intencional.
Después, en el segundo gol que anotó Miguel Merentiel, también fue llamado por su colega Ángel Ortega para revisar una supuesta mano de Milton Delgado, que no termina de quedar del todo claro en la imagen de la televisión.
Valenzuela resolvió anularle el 2 a 1 a Boca, cuando el gol del triunfo ya se había festejado.
Pero lo peor llegó en el último minuto de adición, cuando Lucas Romero tocó claramente la pelota con la mano y desde el VAR dejaron el árbitro pite el final sin revisar la acción.
Las repercusiones en el campo de juego y en las redes sociales fueron inmediatas.
Los jugadores de Boca se le fueron al humo a Valenzuela, que resolvió pitar el final sin mediar preámbulo.
De las tres manos en jugadas de gol que se dieron en el partido, la última fue la más clara y fue la única que no sancionó.
En las redes, todos los temas mencionados están relacionados al polémico partido disputado en La Bombonera.