La fecha especial en San Juan dejó varios accidentes en los boxes por una práctica que no es habitual en la máxima categoría argentina.
En la fecha especial del Turismo Carretera, celebrada en San Juan, hubo tensión. Principalmente porque la prueba de 66 vueltas, con parada obligatoria en los boxes y carga de combustible, no es una práctica habitual en la categoría del automovilismo argentino como si lo es en la Fórmula 1, por ejemplo.
Esta práctica que no se da en todas las carreras del trofeo generó un caos en los boxes con distintos accidentes que no pasaron desapercibidos. Accidentes, lluvia de nafta, mamaderas que se fueron colgando de algunos autos cuando cargaban combustible e incluso el incendio del auto del uruguayo Mauricio Lambiris producto de una pérdida de nafta cuando cargaban el tanque.
Lambiris tuvo el problema más grande en la jornada. Una mala colocación de la mamadera en el tanque de combustible generó un pérdida de nafta que terminó generando un incendio en los boxes. Es que cuando el combustible tomó contacto con los discos de freno que estaban a alta temperatura producto de la exigencia de la carrera, se produjo el fuego que rápidamente fue extinguido.
Incluso una de las mamaderas continuó largando fuego por la nafta que salían cuando la soltaron al suelo, aunque luego la situación fue controlada. Al ver lo sucedido, Lambiris se bajó del auto con una furia evidente por los golpes que le dio a la parte trasera del auto. Es que el incendio representa una importante pérdida económica debido a que deberán reponer las piezas afectadas.
En una carrera que tuvo a Tobías Martínez como ganador, hubo más accidentes que el que registró el uruguayo en su auto. Elio Craparo sufrió problemas cuando se cayó una mamadera y perdió el combustible en el piso y parte de la parte trasera del automóvil; por su parte el experimentado Diego De Carlo cargó la primera mamadera en su auto, y cuando colocaron la segunda para continuar con la carga, aceleró para volver a pista debido a que detrás de él estaba esperando José Ebarlin e incluso empujándolo para que no lo haga perder tiempo.
Ante esto, el piloto salió a toda velocidad y un integrante del equipo casi sigue agarrado a la mamadera que salió a pista junto con el auto, por lo que De Carlo maniobró algunos metros con la mamadera colgando de su automóvil.
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El Autódromo Oscar y Juan Gálvez se encamina a una transformación histórica. La Ciudad de Buenos Aires reformuló el proyecto de modernización integral para adaptarlo a las exigencias del MotoGP, que volverá a rugir en 2027, y también a los rigurosos estándares técnicos de la Fórmula 1.
Las obras, que ya llevan un 60% de avance, no son menores: incluyen modificaciones sustanciales en el trazado, con especial atención en la futura pista y en la extensión de la horquilla final previa a la recta principal, uno de los sectores más emblemáticos del circuito porteño.
Los trabajos, arrancaron en enero y están a cargo de Autopistas Urbanas (AUSA) en conjunto con la Secretaría de Deportes y la consultora alemana Tilke Engineers & Architects, especialista en diseños de primer nivel.
La intervención más relevante es la extensión del trazado sobre el actual kartódromo, que será reubicado para ganar una recta opuesta más larga y una nueva horquilla que cumpla con los reglamentos de la FIA. Mientras se levanta el nuevo kartódromo con homologación internacional, ya funciona uno provisorio para las categorías locales como el Turismo Carretera (TC) y el TC2000.
En el frente de obra, ya se ejecutaron varias acciones: demolición de la antigua tribuna de la horquilla, colocación de pianos de hormigón, primeros tramos asfaltados, movimiento de suelos, calles de servicio, el shortcut interno, muros de contención y el sistema de desagües pluviales. Y no es todo: también avanza el túnel bajo la curva 1, que conectará la avenida Roca con el paddock, una obra clave para la logística del circuito.
Los números hablan por sí solos. El trazado para MotoGP tendrá 4,3 kilómetros y 14 curvas, mientras que la variante para Fórmula 1 se estirará a 4,87 kilómetros con 15 curvas. Además, habrá nuevo pavimento, 4.400 metros de pianos, ampliación de la calle de boxes, nuevo muro, mejoras de seguridad y sistemas LED homologados. En paralelo, el paddock, el edificio de boxes y el Race Control ya muestran avances en instalaciones estructurales, eléctricas, sanitarias y de climatización.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, no ocultó su entusiasmo: "Vamos a volver a poner al Autódromo de la Ciudad a la par de los grandes circuitos del mundo. Y esto nos va a permitir no solo que vuelva el MotoGP, sino también la Fórmula 1, un sueño que está cada vez más cerca". Y sumó: "Son inversiones que nos posicionan como una ciudad atractiva ante los ojos del mundo y por eso Buenos Aires fue designada Capital Mundial del Deporte en 2027".
Las dimensiones son impactantes: el circuito tendrá capacidad para 150.000 espectadores por día y los monoplazas podrán superar los 340 km/h en la recta principal.
Por su parte, el secretario de Deportes, Fabián Turnes, reforzó el mensaje: "Cada paso que damos en la transformación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez nos acerca al objetivo de volver a poner a Buenos Aires en el centro del automovilismo mundial. Estamos invirtiendo en infraestructura de primer nivel para que la Ciudad vuelva a ser sede de los grandes eventos internacionales y para que miles de vecinos puedan disfrutar de un autódromo moderno, seguro y con proyección de futuro".
El regreso de la Fórmula 1 a Argentina sigue siendo un sueño, pero para 2026 está lejos. Las crecientes tensiones geopolíticas en Medio Oriente volvieron a poner en jaque la realización de los Grandes Premios de Catar y Abu Dabi, las dos últimas fechas del calendario 2026. Y aunque esa incertidumbre reabrió la esperanza de que el país pudiera aparecer como alternativa de emergencia, las declaraciones de las máximas autoridades de la categoría terminaron de enterrar esa ilusión.
El director ejecutivo de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, fue contundente: confirmó que la categoría esperará hasta mediados de septiembre para tomar una decisión definitiva sobre ambas carreras. Pero, en el mismo tono, dejó en claro que si las condiciones de seguridad no permiten competir en Medio Oriente, el cierre del campeonato se trasladará al continente europeo.
Entre los circuitos que suenan como reemplazo aparecen Ímola y Portimão, mientras que descartó, al menos por ahora, cualquier opción fuera de Europa.
¿Y qué pasa con el Autódromo Oscar y Juan Gálvez? El gran objetivo es obtener la homologación Grado 1 de la FIA para poder albergar una carrera a partir de 2027, que es la meta realista.
Las obras, además, ya contemplan la llegada del MotoGP desde la próxima temporada, una competencia que funcionará como primera prueba para el renovado escenario porteño. Pero mientras tanto, la Fórmula 1 mantiene como prioridad completar el calendario en Europa si finalmente debe reemplazar las fechas de Catar y Abu Dabi.
La conclusión es clara: la ilusión de un regreso anticipado al país durante 2026 pierde fuerza, aunque el proyecto argentino sigue avanzando con la mira puesta en 2027. Ese es el año en el que Buenos Aires buscará volver a formar parte del campeonato mundial, después de casi tres décadas de ausencia. La espera continúa, pero la obra no se detiene.