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Lionel Scaloni sabe que la Selección Argentina tiene el desafío de revalidar su título el próximo año en el Mundial.
La Selección Argentina atraviesa una etapa de transición medida y estratégica. Tras la gloria alcanzada en Qatar 2022, Lionel Scaloni enfrenta ahora un nuevo desafío: sostener la competitividad del equipo con una base de campeones del mundo que ya pisan los 35 años, mientras abre las puertas a una generación sub-23 que empieza a asomar con fuerza. El objetivo está claro: llegar al Mundial 2026 con un equipo equilibrado entre experiencia y renovación.
Lionel Messi, líder indiscutido, tendrá 39 años cuando comience la próxima Copa del Mundo. Su presencia sigue siendo desequilibrante, pero su participación dependerá no solo de su físico, sino también de sus propias decisiones. Nicolás Otamendi, otro de los pilares defensivos, cumplirá 38 en 2026. A pesar de su solidez y voz de mando, es inevitable pensar en quién tomará su lugar en el corto plazo. Ángel Di María, por su parte, ya se retiró de la Selección Argentina tras la Copa América del año pasado, cerrando un ciclo glorioso.
Frente a este panorama, Scaloni no se queda quieto. En las últimas tres convocatorias –los amistosos de marzo 2024 y las fechas de Eliminatorias hacia fines de 2024 y comienzos de 2025– el entrenador ha comenzado a probar jóvenes que, sin ser nombres consolidados, se perfilan como apuestas a futuro.
Nico Paz, mediocampista ofensivo formado en el Real Madrid, fue citado por primera vez en marzo y dejó buenas sensaciones. También se sumaron Giuliano Simeone, hijo del Cholo, y los delanteros Santiago Castro y Benjamín Domínguez, actualmente en el Bologna. Todos ellos menores de 23 años y con recorrido en Europa.
Máximo Perrone, ex Vélez y hoy en el Como italiano, ya ha sido llamado en más de una ocasión. Su presencia frecuente en las listas de Scaloni revela la intención de fortalecer el mediocampo con alternativas de largo aliento. Esta búsqueda no implica una ruptura con la vieja guardia, sino una renovación progresiva, sin sobresaltos.
Los problemas en la edad de algunos jugadores empiezan a hacerse notar, incluso en esta fecha de Eliminatorias, Lionel Messi no fue convocado por molestias físicas, algo que llamó la atención ya que el rosarino quiere estar siempre con la celeste y blanca puesta. Pero claro, es sabido que el Mundial será seguramente la última competencia en la que el campeón del mundo se ponga la camiseta de la Selección.
La transición no será sencilla. Hay nombres que pesan y una hinchada que aún vibra con los héroes de Qatar. Pero Scaloni, con la serenidad que lo caracteriza, apuesta por una renovación sin estridencias. Una mezcla de sabiduría y frescura. Una renovación silenciosa, pero inevitable.