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Inédito: por temor a las lesiones cerebrales, un club prohibió los cabezazos en el fútbol infantil

La institución asegura que la decisión está respaldada por organismos internacionales y profesionales en la materia.

El fútbol infantil en Europa atraviesa un proceso de transformación impulsado por la preocupación por la salud neurológica de los jugadores. En ese contexto, el Como de Italia tomó una decisión inédita al prohibir el cabeceo en las categorías más pequeñas de su academia, con el objetivo de reducir el riesgo de lesiones cerebrales durante la etapa de formación. La medida se suma a otras iniciativas similares que ya aplican distintas federaciones del continente.

Por qué el Como prohibió los cabezazos en el fútbol formativo

La nueva política del club italiano establece que los futbolistas menores de 10 años no podrán rematar de cabeza ni en los entrenamientos ni en los partidos oficiales. Además, los córners deberán ejecutarse siempre por abajo, mientras que el aprendizaje del juego aéreo recién comenzará al finalizar la temporada para los chicos de la categoría sub-11.

El plan también contempla cambios para los juveniles de mayor edad. Los entrenadores deberán limitar la cantidad de testazos por práctica y evitar el uso de pelotas demasiado infladas, ya que una mayor presión incrementa la fuerza del impacto sobre la cabeza. La intención es introducir la técnica de manera progresiva y con mayores cuidados.

El Como fue el elenco italiano que lo implementó.

La decisión del cuadro que tiene a Nico Paz como principal figura no es un hecho aislado. En Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda ya se eliminaron hace tiempo los ejercicios de cabeceo para los menores de 12 años. Las autoridades deportivas consideran que disminuir la exposición temprana a los impactos puede reducir el riesgo de conmociones cerebrales y de enfermedades neurológicas a largo plazo.

El debate tomó fuerza luego de la publicación de diversos estudios científicos que relacionan los golpes repetidos en la cabeza con patologías neurodegenerativas. Entre ellas, aparece la encefalopatía traumática crónica, una enfermedad que fue detectada en varios exdeportistas de disciplinas de contacto y que preocupa especialmente a médicos y especialistas.

En paralelo, crecieron las demandas judiciales contra organismos que regulan el fútbol británico. Exjugadores y familiares de futbolistas fallecidos sostienen que las instituciones conocían desde hace años los riesgos derivados de los traumatismos repetidos y no implementaron medidas suficientes para proteger la salud de quienes practicaban este deporte.

El rugby y el handball fueron alcanzados por la misma regla

Los cambios también alcanzaron a otras disciplinas como el rugby y el handball, donde se modificaron distintos protocolos para disminuir los impactos en la cabeza durante las categorías formativas. La prioridad pasó a ser el desarrollo físico y cognitivo de los niños por encima de la enseñanza temprana de determinadas técnicas.

Desde el Como defendieron la decisión y remarcaron que el bienestar de los chicos está por encima de cualquier aspecto competitivo. “Nuestra responsabilidad es proteger el cerebro en desarrollo”, expresó un vocero del club al explicar el motivo de la nueva reglamentación implementada para las divisiones infantiles.

Las federaciones que ya aplican restricciones similares también respaldan este tipo de iniciativas. “La evidencia científica respalda la decisión de modificar los entrenamientos infantiles, señaló un representante de la Federación Inglesa de Fútbol al referirse a las políticas adoptadas para reducir los riesgos asociados al juego aéreo.

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