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El defensor peruano sufrió una lesión en el último partido de Perú y Chile en la Copa América y preocupa tanto a Boca como a su selección.
Al momento de la lesión de Luis Advíncula durante el partido entre Perú y Chile en la Copa América 2024, las alarmas se encendieron tanto en Estados Unidos, donde se desarrolla el torneo, como en Argentina, donde su club Boca sigue de cerca la evolución del defensor. El Rayo, como es conocido, es un jugador clave tanto para su selección como para el equipo xeneize, y su lesión generó preocupación inmediata sobre su estado y su futuro a corto plazo.
El propio jugador y el técnico de la selección peruana indicaron inicialmente que la zona afectada era el tendón de Aquiles, pero la gravedad de la lesión se determinó tras realizarle estudios médicos detallados. Finalmente, se confirmó que Advíncula sufrió una inflamación significativa en el tendón, pero no una lesión de gravedad. Este diagnóstico trajo alivio, aunque también significó que el jugador no estaría disponible para el próximo partido de Perú contra Canadá.
La lesión de Advíncula afecta directamente a Boca, especialmente por la importancia del defensor en el equipo. El DT Diego Martínez enfrenta una escasez de jugadores en la posición de lateral derecho, exacerbada por la rotura de ligamentos de Lucas Blondel y la partida de Marcelo Weigandt al Inter Miami. Esta situación obligó a Martínez a improvisar con Nicolás Figal, Lautaro Di Lollo e incluso con el zurdo Marcelo Saracchi en esa posición.
El regreso de Advíncula es crucial para Boca, que enfrentará el 17 de julio el partido de ida del playoff de octavos de final de la Copa Sudamericana ante Independiente del Valle en la altura de Quito, seguido por la revancha el 24 de julio en La Bombonera.
Aunque la inflamación en el tendón de Aquiles no es una lesión grave, requiere de tiempo y cuidado para una recuperación completa. "No va a jugar contra Canadá, eso está claro. Pero no lo van a sacar de la Copa, van a esperar la recuperación día a día", informó una fuente cercana a la selección peruana. El defensor viajó con el resto del plantel desde Texas a Kansas City, donde esperarán al duelo contra Canadá. A su llegada, se pudo observar que no caminaba con normalidad, evidenciando la molestia en su tendón.
Un antecedente similar en Boca fue el caso de Sergio Romero, quien también sufrió una inflamación en el tendón de Aquiles. Romero sintió la molestia a principios de marzo y no volvió a jugar hasta mediados de abril, perdiéndose varios partidos importantes. Este precedente indica que la recuperación de Advíncula podría tomar más tiempo del esperado, aunque cada caso es único y su evolución será monitoreada de cerca por el cuerpo médico.