{# #} {# #}
El entrenador del Xeneize habló tras la victoria por 1 a 0 sobre el Cruzeiro en el partido de ida de los octavos de final de la Sudamericana.
Boca Juniors logró una valiosa victoria por 1 a 0 sobre Cruzeiro en La Bombonera en el partido de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, resultado que le otorga una ventaja crucial de cara al encuentro de vuelta en Brasil. Diego Martínez habló luego de la victoria y mostró cautela ante la falta del partido de vuelta, sin embargo, ante una consulta sobre Marcos Rojo, el entrenador mostró su peor cara.
En la conferencia de prensa posterior al partido, Diego Martínez destacó la importancia de la victoria y el merecimiento del resultado. "Enfrentamos un gran rival. Dos equipos con una propuesta muy propositiva. Sabíamos que iban a ser detalles los que marcarían la diferencia", explicó el DT, subrayando el papel clave de los jugadores que ingresaron en el segundo tiempo, como Agustín Martegani, quien aportó el control y la profundidad que el equipo necesitaba.
Diego Martínez no ocultó su satisfacción por el triunfo, aunque reconoció que el resultado podría haber sido más amplio. "Creo que la victoria ante un gran rival terminó siendo merecida. Pudo haber sido con un gol más porque prácticamente no sufrimos en fase defensiva. No es la ventaja que queríamos tener o que intentábamos buscar, pero sí es una victoria muy importante para lo que viene", expresó el entrenador.
Uno de los momentos más tensos de la conferencia se produjo cuando un periodista consultó a Martínez sobre la situación de Marcos Rojo, quien había estado en duda durante toda la semana debido a una sobrecarga muscular. Aunque Rojo formó parte de los concentrados, finalmente no fue titular y observó el partido desde el banco de suplentes. Ante la pregunta de cómo "se metió" en la lista de concentrados, Martínez fue contundente en su respuesta: "Disculpame, no se metió en la lista de concentrados. Seguimos la sobrecarga muscular que Marcos tenía. Entrenó, hizo fútbol, se sintió bien. Adentro, normal. Todo normal".
Con esta victoria, Boca viaja a Brasil con la tranquilidad de haber cumplido con el primer objetivo, aunque consciente de que aún queda un partido complicado en Belo Horizonte. La necesidad de mantener la concentración y la intensidad será clave para asegurar el pase a los cuartos de final de la Copa Sudamericana. Mientras tanto, el equipo de Diego Martínez intentará aprovechar esta inyección de confianza para mejorar su desempeño en el ámbito local, donde también necesita sumar puntos y volver a mostrar su mejor versión.