El despiste y posterior choque del piloto monegasco fue una de las imágenes que dejó el último fin de semana de actividades en la Fórmula 1.
El piloto de Ferrari, Charles Leclerc, sufrió un accidente a más de 170 km/h en la segunda vuelta del Gran Premio de Italia en Monza. El monegasco salió sin lesiones del centro médico y anunció que se someterá a nuevos controles para confirmar que estará en condiciones de correr la próxima semana en Madrid, en lo que será la próxima fecha de la temporada de la Fórmula 1.
El piloto perdió el control de su Ferrari a la salida de la Parabólica apenas dos giros después de la largada, en un episodio que además reabrió un antecedente en el mismo circuito: el 6 de septiembre de 2020 también terminó contra las barreras en ese sector. Leclerc había partido desde la tercera posición gracias a la penalización de Oscar Piastri. Poco antes del accidente había perdido ese lugar con Max Verstappen en la frenada de Ascari y se defendía del propio Piastri.
La secuencia se produjo cuando el monegasco ya había apoyado su SF-26 en la Parabólica e intentó acelerar. El auto se abrió, pisó la canaleta en la franja verde más allá de la línea blanca, perdió adherencia y el eje trasero se descontroló en una zona de alta velocidad y gran exigencia para los neumáticos traseros.
El golpe fue lateral y, por el ángulo del impacto, generó preocupación inmediata por el estado físico del piloto. Según indicó el medio especializado Planet F1, el monoplaza sufrió daños importantes tras el choque que generó una desaceleración violenta de entre 50 y 60 fuerzas G (lo que significa que el cuerpo del piloto soportó momentáneamente entre 50 y 60 veces su propio peso).
Charles Leclerc dijo que, a su entender, el problema no fue haber pasado más allá de la línea blanca, sino una diferencia respecto de la vuelta anterior en la forma de entrega de la potencia. “Creo que entre la primera y la segunda vuelta hubo una pequeña diferencia en el modo de entrega de la potencia. Lo revisaremos, pero no quiero comentar demasiado antes de mirar los datos y confirmarlo al 100%. Es muy frustrante, pero ya está, no puedo cambiar el resultado”, dijo el monegasco en charla con Motorsport.
En primera instancia, el monegasco fue atendido por el médico de la FIA, Ian Roberts, antes de ser trasladado al centro médico del circuito. Leclerc aseguró que no sufrió daños, aunque reconoció molestias lógicas después de un impacto de esa magnitud. También explicó que su principal preocupación inicial fue una alteración visual en el ojo derecho.
“Estoy bien. El cuello está bien, solo la vista me daba algún problema al principio. El ojo derecho no me daba una buena visión, pero ahora está todo bien, así que era lo que más me preocupaba apenas bajé del auto. Después, un poco de dolor aquí y allá, que es normal después de un accidente así, así que nada más”, dijo al medio especializado.
El dato central tras el choque es que el piloto de Ferrari no presentó lesiones en la primera revisión médica, pero igual cumplirá estudios adicionales por precaución antes del Gran Premio de España en Madrid. “Creo que me haré algunos controles adicionales que todavía tenemos que hacer de mi lado, probablemente esta noche (domingo) y mañana (lunes), para asegurarnos de que estaré completamente bien para Madrid. Debería ser así, pero es mejor ser prudentes”, concluyó en diálogo con la prensa en el paddock.78