El complejo cuenta con mansiones frente al mar, piletas privadas y hasta acceso directo a las playas de Dubái.
Irán lanzó misiles y realizó ataques con drones en respuesta a la ofensiva de Estados Unidos e Israel, alcanzando objetivos en territorio israelí y bases estadounidenses en el Golfo Pérsico.
Entre los lugares afectados se encuentra Palm Jumeirah, la isla artificial en Dubái conocida por sus residencias de lujo y donde Diego Maradona residió durante su etapa en los Emiratos.
Informes iniciales indican al menos un civil fallecido, y la Embajada norteamericana les recomendó a sus ciudadanos permanecer en refugios mientras las autoridades locales evalúan la situación. Palm Jumeirah es un desarrollo de ingeniería moderno y uno de los enclaves residenciales más exclusivos del mundo.
La isla cuenta con mansiones frente al mar, piletas privadas y acceso directo a la playa, además de hoteles y espacios turísticos de alto nivel.
Durante su estadía, el 10 vivió en una de las propiedades frente al mar, desde donde organizaba su vida cotidiana, recibía visitas y mantenía contacto con el ámbito deportivo local. Su vivienda era reconocida por su amplitud, privacidad y ubicación estratégica dentro del barrio de lujo.
Pelusa se trasladó hacia allí cuando dirigía al Al Wasl y participaba en otros proyectos deportivos en la región, incluyendo programas de formación y eventos promocionales de fútbol. Su residencia allí se convirtió en un punto de referencia para fanáticos y allegados, y Maradona aprovechaba la infraestructura del lugar para mantener entrenamientos y reuniones. La presencia del astro en la isla coincidió con un período de expansión del fútbol en los Emiratos, con interés en atraer figuras internacionales para impulsar la actividad deportiva.
Autoridades de Dubái reforzaron los protocolos de seguridad y monitoreo del espacio aéreo, instando a la población a permanecer en refugios y extremar precauciones. La escalada militar en el Golfo genera preocupación sobre posibles impactos en la vida cotidiana y en las actividades económicas, incluyendo el turismo y los eventos deportivos. Las fuerzas locales coordinan con organismos internacionales para evaluar la amenaza y contener riesgos adicionales.
La situación en Palm Jumeirah subraya la complejidad del conflicto, dado que la isla alberga propiedades de alto valor, turismo internacional y residencias de figuras reconocidas. La afectación de esta zona introduce tensión adicional en la región, considerando los vínculos diplomáticos del país comandado por jeques con el Estado hebreo tras los Acuerdos de Abraham de 2020, así como los canales de comunicación reactivados con la nación persa.