Lionel Scaloni anticipó una modificación por línea para el cruce de octavos. Julián Álvarez le ganaría la pulseada a Lautaro Martínez en el ataque.
Lionel Scaloni ya tiene el equipo para el partido de la Selección Argentina ante Egipto, este martes desde las 13 en Atlanta, por los octavos de final del Mundial 2026. El entrenador prevé tres cambios, uno por línea, respecto del once que sufrió ante Cabo Verde, y en conferencia de prensa dejó una certeza y una sonrisa cómplice.
"El equipo lo tengo, pero todavía no se los dije a los jugadores", lanzó el DT desde el predio de la Universidad Estatal de Kennesaw, en Georgia, donde el plantel realizó su último entrenamiento antes del cruce.
La única confirmación oficial fue la del ingreso de Leandro Paredes. "Leandro está disponible y va a jugar", soltó Scaloni. El capitán de Boca ocupará el eje del mediocampo, la función que hasta ahora cumplía Alexis Mac Allister, que se correría a la izquierda. El técnico explicó que Mac Allister venía jugando de cinco porque Paredes había llegado lesionado desde Boca y recién ahora está en plenitud. El volante tomaría el lugar de Thiago Almada.
El segundo cambio es en el fondo: Nicolás Tagliafico recuperará la titularidad en el lateral izquierdo y Facundo Medina, que salió acalambrado ante Cabo Verde, irá al banco.
La tercera variante está en el ataque. Julián Álvarez le habría ganado la pulseada a Lautaro Martínez, titular en los cuatro partidos previos. La Araña, que llegó al torneo con un esguince de tobillo, recién ahora retoma su mejor ritmo, y Scaloni valoraría su movilidad, presión alta y capacidad asociativa para este cruce.
Así, el probable once sería: Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Nicolás Tagliafico; Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Leandro Paredes y Alexis Mac Allister; Lionel Messi y Julián Álvarez.
Además, Nico González fue testeado durante la semana y quedaría como alternativa para el segundo tiempo, mientras que De Paul, que salió ante Cabo Verde, conserva su lugar entre los titulares.
Sobre el rival, el DT campeón del mundo eligió la cautela: destacó que Egipto tiene una idea de juego marcada, un entrenador de largo proceso y jerarquía individual, con Mohamed Salah como máxima estrella.