Tras el hat-trick de Messi ante Argelia, crecen las consultas por vuelos, hoteles y paquetes a la próxima sede. Pero los precios siguen siendo el mayor freno.
El triunfo de la Selección argentina en el debut del Mundial 2026 tuvo un efecto inmediato fuera de la cancha. Tras la goleada 3-0 ante Argelia, con un triplete de Lionel Messi, las consultas para viajar a Dallas —próxima sede del equipo de Lionel Scaloni— treparon 123% en las primeras horas, según datos de la agencia Despegar.
El dato refleja un patrón conocido: cuando la Selección gana, el entusiasmo se traduce casi en tiempo real en búsquedas de vuelos, hoteles y paquetes. Muchos hinchas definen el viaje sobre la marcha, a la espera de saber hasta dónde llega el equipo.
Dallas concentra la atención porque allí se jugarán los dos partidos que le restan a la Argentina en la fase de grupos: ante Austria el 22 de junio y frente a Jordania el 27, ambos en el AT&T Stadium, casa de los Dallas Cowboys.
En ese contexto, algunas empresas de viajes lanzaron campañas de promociones relámpago, con descuentos de hasta 20% en vuelos, hoteles y paquetes a varios destinos. La agencia difundió además paquetes de seis noches a Dallas —del 21 al 28 de junio— que parten de los $2.716.779 por persona, con vuelo con escalas y hotel tres estrellas con desayuno.
Esas cifras, provistas por la propia agencia, conviven con un escenario más complejo. El interés también aparece en otras plataformas: Almundo informó que las búsquedas de vuelos a Estados Unidos crecieron 150% en el último mes, con Miami a la cabeza, seguida por Dallas y Kansas City.
Booking.com, en tanto, registró un salto de 1540% en las búsquedas de alojamiento en Dallas para las fechas de los partidos, según su gerenta general en la Argentina, Jimena Gutiérrez.
Detrás del entusiasmo asoma la otra cara: el costo. El pasaje de ida y vuelta más económico a Dallas, con escalas, ronda los US$1.200, mientras que una entrada para Argentina-Austria en sitios de reventa puede superar los US$700.
Los paquetes completos son todavía más altos. Almundo vendió cerca de 600 y aseguró que el 95% de los cupos para la fase de grupos ya estaba colocado, con precios que arrancan en US$9.500 para ver dos partidos. La Argentina figura entre los diez países que más entradas solicitaron a la FIFA.
El panorama, sin embargo, no es de lleno asegurado. La Asociación Americana de Hoteles y Alojamientos (AHLA) advirtió que las reservas se ubican por debajo de lo previsto en casi todas las sedes.
El organismo precisó que hasta el 70% de las habitaciones que la FIFA había bloqueado en Dallas y otras ciudades fueron canceladas. A eso se suma que unos 34.000 argentinos quedaron sin la posibilidad de ingresar a los estadios.
La logística, al menos, juega a favor. Los tres partidos de la primera fase se concentran en el centro de Estados Unidos, y Aerolíneas Argentinas programó vuelos directos a Kansas y Dallas en las fechas clave, en competencia con American Airlines en esa ruta.
Con Messi en lo que sería su último Mundial, el cruce entre la pasión y el bolsillo marca el ritmo de los viajes. El triunfo ante Argelia volvió a encender la ilusión; las próximas horas dirán cuántos de esos clics terminan en una valija rumbo a Dallas.