Fernanda Illanes pidió dinero para comprar ruedas, llegó séptima en Rosario y resumió su esfuerzo con una frase conmovedora.
Fernanda Illanes llegó a los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 después de atravesar una dificultad que excedía lo deportivo. La patinadora sanjuanina necesitaba renovar las ruedas de sus patines, un elemento fundamental para competir al máximo nivel, pero no contaba con el dinero necesario y tuvo que recurrir a préstamos y a la ayuda de su club para poder adquirirlas.
La situación salió a la luz luego de su participación en los 200 metros Meta contra Meta femenino, donde consiguió meterse entre las ocho mejores velocistas de Sudamérica. Más allá del resultado, su testimonio expuso el esfuerzo económico que debió realizar antes de presentarse en la pista.
“ Las ruedas las compramos nosotros. En mí caso estuvimos tratando de pedir plata, me ayudó un poco el club al cual le debo muchas cosas. Con esa plata que hemos podido conseguir ha sido lo que me ayudó a poder conseguir este juego de ruedas”, contó Illanes en diálogo con TyC Sports.
En el patinaje de velocidad, contar con el equipamiento adecuado puede marcar diferencias importantes. Las ruedas sufren desgaste y su elección depende de la pista y de las condiciones de competencia. Mientras otros deportistas pueden utilizar dos o tres juegos diferentes durante un torneo, la argentina llegó a Santa Fe 2026 con apenas uno.
La propia representante nacional explicó que conseguir esos materiales en el país representa una dificultad adicional. “Lamentablemente es muy complicado solventar este tipo de gasto. En nuestro deporte los materiales son muy caros y también difíciles de conseguir, porque acá en Argentina no se consiguen”, señaló.
Y agregó: “En tema plata es bastante caro y no queda otra que tratar de solventarlo de alguna forma o pedir ayuda y demás, es la única solución para poder conseguirlo”.
Pese a las dificultades previas, Illanes logró una actuación destacada en el Estadio Invencible de Rosario. En la clasificación de los 200 metros Meta contra Meta, registró un tiempo de 20.267 segundos, terminó sexta en la general y consiguió avanzar a la instancia decisiva entre las ocho mejores participantes.
En la final volvió a mantenerse entre las principales competidoras del continente. La sanjuanina marcó 20.345 segundos y finalizó en la séptima posición.
La medalla de oro quedó en manos de la colombiana Kollin Castro, que completó la prueba en 19.234 segundos. La ecuatoriana María Loreto Arias fue segunda con 19.644, mientras que la también colombiana Sheila Muñoz completó el podio con 19.764.
Después de competir, Illanes resumió en pocas palabras cómo afrontó una prueba para la que no llegó con los mismos recursos materiales que otras rivales. “Se corre más con cabeza y corazón, así que siempre pongo eso en la pista y estoy muy feliz con eso”, expresó.
Su séptimo puesto terminó adquiriendo otro valor por todo lo que ocurrió antes de la largada. La joven necesitó conseguir dinero, pedir ayuda y limitar su equipamiento para poder representar a la Argentina en una competencia internacional. Aun así, logró instalarse entre las mejores velocistas de la región y completar una de las historias destacadas de los Juegos Suramericanos.