El defensor anotó desde los doce pasos y en tiempo adicionado para la importante victoria del último fin de semana.
Deportivo Rincón se recuperó el domingo ante su gente con el penal de Rodrigo Herrera y el equipo piensa en sumarse al lote de punteros. Fue 1 a 0 sobre San Martín de Mendoza para acomodarse en la tabla de la zona 3, tras dos derrotas consecutivas por el Federal A.
El desahogo para el León llegó sobre el final, cuando el partido se terminaba en un empate y el balance para los neuquinos no era el mejor. Rincón volvió a la victoria en el Elías Moisés Gómez después de dos caídas consecutivas, y lo hizo con sufrimiento y sobre la hora ante su gente.
"Más allá de que es un gol importante para mí, creo que es más importante porque se obtuvieron los tres puntos de local. Era un partido que nos habíamos propuesto sacar adelante como sea", dijo Rodrigo "Petróleo" Herrera, autor del gol, a LMNeuquén.
El León necesitaba reaccionar. Venía golpeado tras la caída ante Cipolletti en casa y la derrota en Río Cuarto frente a Atenas, y sabía que no podía dejar pasar otra oportunidad como local. En un partido cerrado, trabado y con pocas ventajas, el equipo neuquino empujó hasta el final y venció a San Martín de Mendoza.
"Feliz, más que nada, porque los tres puntos quedaron en Rincón. Te permite afrontar esta semana de la mejor manera. También te abre la posibilidad de trabajar con tranquilidad pensando en el próximo rival", comentó el defensor.
Cuando parecía que el empate era inevitable, un incidente que involucró a Matías Contreras derivó en 10 minutos de adición. Y en ese tiempo extra llegó la jugada que cambió todo: una mano de Fabricio Ojeda dentro del área y penal para Rincón. La responsabilidad no pesó, y Herrera tomó la pelota sin dudar.
"Claramente hubo penal y el árbitro lo cobró. Ahí tomé la decisión de ir y patearlo como lo vengo haciendo a lo largo de estos torneos que, la verdad, gracias a Dios, me viene yendo bien", afirmó.
Sobre el tiro, con Daniel Carrasco y Cristian Canga como posibles pateadores y con la ausencia de Facundo Miguel —que ya estaba en el banco—, el central encaró el punto del penal sin problemas.
"Sabíamos que hay buenos jugadores, que en su club también habrán pateado, pero me quedó la pelota ahí, la agarré, y pateaba el que más confianza se tenía. Más allá de que me tocó convertirlo a mí, todos estábamos contentos porque lo importante, el único objetivo, era ganar, y todos queríamos que ese penal se convierta, y así fue", repasó.
De los tres partidos jugados en Rincón de los Sauces, el León solo cayó ante Cipolletti. De hecho, había dominado a Argentino de Monte Maíz allí en la fecha 3. Sin embargo, la caída ante Cipo y el tropiezo en Río Cuarto pesaron.
"Nos dolió muchísimo perder ese partido y no queríamos volver a fallarle a nuestra gente. Sabíamos que la única manera era ganar acá y demostrar que estamos para cosas importantes", asumió.
La reacción no fue casual. Puertas adentro, el plantel hizo autocrítica, y hubo conversaciones entre los mismos jugadores.
"Perder no le gusta a nadie, mucho menos a mí ni a mis compañeros. En la semana anterior hablamos solo entre los jugadores. Nos dijimos las cosas en las que teníamos que mejorar, en qué estábamos fallando para no volver a cometer esos errores".
Y la respuesta fue colectiva, más allá de que hubo que pelear hasta el final.
"La mejor manera es mantenerse unidos, trabajar el doble y confiar en que el resultado llega. Gracias a Dios, el domingo se dio, y ahora estamos un poco más tranquilos, pero ya pensando en lo que viene, con la intención de ir a ganar para ya subir ahí arriba en la tabla", enfatizó.
No es casualidad: "Petróleo" tiene historia desde los doce pasos. Con pasado en Sarmiento de La Banda, se convirtió en un especialista y en un jugador que aparece cuando el equipo lo necesita.
"Esto viene de hace años: de tomar la decisión cuando hay un penal en los partidos, de agarrar la pelota y patear. Por el momento, los números avalan y demuestran que vengo bien, así que eso es lo más importante. Ojalá no se acabe", expresó.
"No es lo mismo patear en un entrenamiento que en un partido, con presión y con pocos minutos por jugarse, pero uno asume esa responsabilidad", agregó.
Incluso recordó momentos importantes cuando vestía los colores de Sarmiento de La Banda. "Me tocó patear la final del ascenso del Federal A y también la final de la Reválida contra Villa Mitre. Uno asume esa responsabilidad, ese compromiso. Vengo bien, y ojalá siga con esta racha", mencionó.
Más allá del gol, su rol va más allá de la defensa. Cuando el equipo lo necesita, se transforma en una opción ofensiva.
"Es algo que se entrena y se charla también. Sabemos que, por ahí, más en nuestra cancha, cuando el resultado está en empate, el equipo rival retrocede sus líneas y quedamos dos defensores prácticamente para no marcar a nadie", explicó.
El marcador central oficia de delantero cuando la situación lo requiere.
"Cuando es por anticipo o hay alguna pelota parada, ya me quedo ahí arriba sabiendo que, estos últimos años, gracias a Dios, me estaba quedando para meterla o, si no, la bajaba para algún compañero y así generar una ocasión de peligro para tratar de que los tres puntos siempre queden de local. Por ahí de visitante ya es otra realidad", relató.
Con el gran aporte de "Petróleo", Rincón volvió a sumar de a tres, volvió a hacerse fuerte en casa y encontró en Herrera a su héroe inesperado.
"El gol en el arco donde está la bandera —eso lo hace más especial. Siempre digo que primero está defender, pero si los goles sirven para ganar, bienvenidos sean", concluyó.