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El diálogo entre el club azul y oro y Atlético Nacional se interrumpió. En ese marco, otros elencos pujan por el extremo colombiano.
Boca enfrenta serias dificultades para abrochar la llegada de Marino Hinestroza, el extremo colombiano de 23 años que recientemente se despidió como campeón de Atlético Nacional. Aunque el extremo realizó gestos en redes sociales vinculados al Xeneize, la transferencia se encuentra demorada por discrepancias económicas entre las instituciones. En este escenario, el Fluminense de Brasil inició gestiones directas para contratar al atacante que también disputará la Copa Libertadores este año.
Según informan medios locales como Hora do Flu, las negociaciones del equipo de Río de Janeiro se realizan de presidente a presidente y sin intermediarios. Esta irrupción inesperada complica los planes de Juan Román Riquelme, quien busca reforzar el plantel con una de las figuras actuales del fútbol cafetero: el delantero, además, cuenta con un importante poder de reventa en el caso de que se destaque vistiendo la camiseta azul y oro.
Los motivos de la demora en el traspaso hacia Argentina radican en cambios de condiciones sobre los montos y porcentajes de la ficha del jugador. Versiones provenientes de medios como Gol Caracol señalan que el club de Medellín ahora "pretende U$S 5.000.000 por el 80% del pase, y no por la totalidad como se había acordado". Además, existe una diferencia en las formas de pago, ya que el conjunto de La Ribera propone cuotas mientras que Nacional exige el desembolso total inmediato.
Otro punto de conflicto en la mesa de negociación es el intento del Consejo de Fútbol de saldar cuentas pendientes de operaciones anteriores entre ambos clubes. El mandamás tiene la intención de incluir una deuda que el Verde tiene por Jorman Campuzano para reducir el precio final de la transferencia del picante artillero. Sin embargo, los directivos colombianos se mostraron reticentes a vincular deudas pasadas con la venta actual, lo que generó un estancamiento en el diálogo.
Pese a que el deseo del futbolista es vestir la camiseta azul y oro, la aparición de competidores de peso como San Pablo, Cruzeiro y Botafogo presiona a la dirigencia argentina. El propio Sebastián Arango Botero, presidente de Nacional, reconoció públicamente que además de Boca eran varios los equipos interesados en el atacante. Si las diferencias contractuales no se resuelven a la brevedad, el destino de Hinestroza podría alejarse definitivamente de la Bombonera para recalar en la liga más competitiva de Sudamérica.