ver más

Qué dijo Paredes sobre su relación con Riquelme tras el empate de Boca

Luego del final escandaloso entre Boca y Cruzeiro, se los vio juntos al presidente del xeneize y el capitán del equipo.

Después de un partido muy polémico, donde Boca se sintió claramente perjudicado por el arbitraje, se dio un encuentro que desmintió rumores periodísticos de las últimas semanas. Tras el 1 a 1 entre el xeneize y Cruzeiro, por la fecha 5 del grupo D de la Copa Libertadores, Leandro Paredes y Juan Román Riquelme fueron vistos en los pasillos de La Bombonera.

En el video que circuló a través de las redes sociales, se los ve a ambos sonrientes y abrazados más allá de la bronca por el resultado.

En zona mixta, Paredes habló y dijo: “Ahora dicen que nos peleamos de nuevo, ¿no? Me peleo todos los días con él, según ustedes. No le doy bola, sabía que cuando llegue al país iba a pasar este tipo de cosas, que a Boca le vaya mal para pegarnos”.

En sintonía con su descargo, el mediocampista ponderó el vínculo histórico que mantiene con el mandatario de la institución “Xeneize”: “Tengo una gran relación con Román desde chico. 100% nos estaban esperando, pero no pasa nada, es parte de esto”.

Embed

Hace algunas semanas, varios periodistas que no comulgan con la gestión de Riquelme en Boca y que son cercanos al macrismo, habían difundido la versión de que Paredes "estaba harto de Román" y que se quería ir del club.

Además, también circuló la supuesta información de que quería irse a Inter Miami, donde juegan sus amigos Lionel Messi y Rodrigo De Paul, compañeros en la selección.

Estas declaraciones de Paredes dan por tierra con esas versiones, cuyo aspecto se preveía malintencionado.

Además, en la previa al partido, Daniel, el padre del volante, fue consultado sobre el futuro de su hijo, ante lo cual no dejó dudas:. “De acá no lo mueve nadie. Que se quede tranquila la gente ”, afirmó sin dudarlo para Radio Splendid.

Boca contra el árbitro Jesús Valenzuela

El enojo del plantel de Boca se desató en los segundos de adición del encuentro ante Cruzeiro, cuando todos los jugadores y el director técnico Claudio Úbeda, arrinconaron a la terna arbitral para exigir la sanción de una supuesta infracción dentro del área rival. La decisión de Valenzuela de decretar el final sin revisar la maniobra en el VAR desató la furia de Paredes, quien le gritó al réferi en el campo de juego que "no tenía vergüenza".

Minutos más tarde, ya con mayor serenidad durante el diálogo con la transmisión televisiva oficial, el mediocampista analizó la controvertida jugada que privó al local de los tres puntos: “Es raro porque la jugada de ellos fue mano. La última para mí es mano. Es raro”.

A pesar del trago amargo por las decisiones de los árbitros y el flojo presente en el certamen, el volante prefirió apelar al optimismo de cara a la definición del Grupo D, donde el equipo aún depende de sí mismo para pasar a octavos de final. “Dependemos de nosotros, eso es lo bueno. Hay que transmitir tranquilidad. Jugamos de local y con nuestra gente”, concluyó el referente xeneize con la mente puesta en la última fecha.

Embed

Te puede interesar