El pibe del Xeneize tuvo su segunda presentación a los 65 minutos del complemento en la Bombonera.
Matías Satas tuvo su segundo partido en la Primera de Boca durante la goleada ante Central Córdoba. El defensor categoría 2008 ingresó a los 65 minutos, cuando el Xeneize ganaba 3-0, en reemplazo de Lautaro Blanco y como lateral izquierdo, pese a que su posición natural es la de marcador central.
El estreno llegó después de varias convocatorias al plantel profesional y de un crecimiento sostenido en las divisiones inferiores. Satas es uno de los proyectos más destacados del predio de Ezeiza y también fue incluido por The Guardian en su tradicional informe Next Generation entre los mejores futbolistas nacidos en 2008.
Oriundo de Morón, comenzó a jugar en el Club 77 de Castelar antes de incorporarse a las inferiores en 2017. Tiene 18 años, mide 1,84 metros y ya firmó su primer contrato profesional, convirtiéndose en el primer futbolista de la categoría 2008 en hacerlo dentro de la institución.
Zurdo y con buena técnica, se desempeña habitualmente como segundo marcador central, aunque también puede actuar como lateral por izquierda. Su estilo combina agresividad defensiva con serenidad para salir jugando, buen timing para los cruces, fortaleza en el juego aéreo y una importante zancada.
“Me dicen que me parezco a Cuti Romero o a Lisandro Martínez”, suele reconocer. Además de sus condiciones para defender, se destaca por su capacidad para iniciar los ataques desde el fondo y por una técnica que incluso lo llevó a ser uno de los encargados de ejecutar penales en sus equipos juveniles.
Su liderazgo también apareció temprano. Fue capitán de la Selección Argentina Sub-15 en el Sudamericano 2024, donde el conjunto nacional terminó tercero, y posteriormente llevó la cinta en la Sub-17 durante el último Mundial disputado en Qatar.
En Boca realizó su primera pretemporada con el plantel profesional en enero de 2025, durante el ciclo de Fernando Gago. Ese mismo año debutó en Reserva y formó parte del equipo que consiguió el bicampeonato de la categoría dirigida por Mariano Herrón, aunque tuvo un rol secundario.
Durante 2026 acumulaba 15 partidos en Reserva y un gol antes de su estreno en Primera. También había participado de entrenamientos con el plantel principal e integrado varias convocatorias, hasta que este sábado tuvo finalmente su oportunidad.
La aparición no resulta sorpresiva para quienes siguen su desarrollo. En octubre de 2025, The Guardian lo incluyó en su informe Next Generation, que reunió a 60 de los mejores talentos del mundo nacidos ese año. El reconocimiento internacional reforzó la consideración que ya tenía dentro del club.
El defensor también está inscripto en la lista de buena fe para la Copa Sudamericana. Por eso, aunque todavía deberá sumar experiencia antes de afrontar un compromiso de semejante exigencia, quedó a disposición de Rodolfo Arruabarrena para la serie de cuartos de final ante San Pablo.
Su segundo pleito -había debutado el fin de semana pasado ante Gimnasia de Mendoza- llegó en un contexto ideal para un estreno: con Boca ganando por tres goles y el partido controlado. A partir de ahora, Satas buscará transformar esos minutos iniciales en el comienzo de su camino dentro del cuadro azul y oro.