Los históricos de la selección suiza comenzaron a palpitar el duelo de cuartos de final del Mundial 2026.
Suiza eliminó a Colombia por penales tras igualar 0 a 0 en los 120 minutos de juego. Tras el tiro final que clasificó a los europeos, se confirmó el cruce con Argentina en cuartos de final del Mundial 2026, que horas antes había eliminado a Egipto.
El próximo duelo del equipo que dirige Lionel Scaloni cuenta con un antecedente que es el último registrado entre ambas selecciones y que requirió de un sufrimiento extremo: en los octavos de final de Brasil 2014 el equipo que por entonces dirigía Alejandro Sabella lo gano por 1 a 0 en un encuentro en el que recién logró abrir el marcador cuando faltaban apenas tres minutos del suplementario para ir a penales, con un gol de Ángel Di María.
4.393 días habrán pasado el sábado entre un partido y otro, esta vez por los cuartos de final en Kansas City. Y lo cierto es que habrá un par de suizos que intentarán tomarse revancha de aquel duelo. Del mismo modo que Lionel Messi es el único argentino que repite desde aquel Mundial, los dirigidos por Murat Yakin también tienen a dos de los jugadores más emblemáticos del país todavía en sus filas.
Uno de ellos es Granit Xhaka, volante del Sunderland inglés, símbolo y capitán de esta selección suiza que sueña con seguir haciendo historia. De 33 años, fue titular en todos los partidos y completó siempre la totalidad de los minutos, transformándose en un jugador absolutamente determinante y que marca el pulso. Es su cuarta Copa del Mundo y en el 2014 también había ido desde el arranque: fue reemplazado a los 21’ del segundo tiempo.
“Es un privilegio jugar en la era de Messi y Ronaldo; son dos de los mejores jugadores de la historia. Ahora, enfrentarnos a él de nuevo tras 2014, cuando estuvimos a punto de ganarles... Aún no hemos podido analizar a fondo a Argentina porque primero debíamos dar nuestro propio paso. A partir de mañana, los analizaremos minuciosamente para, ojalá, poder dar el siguiente paso", dijo Granit Xhaka recordando esa dolorosa derrota para Suiza en Brasil 2014. En aquel momento, jugaba en el Borussia Mönchengladbach, club previo a pasar al Arsenal en el 2016, su paso más recordado a nivel clubes ya que permaneció siete años en Londres.
El otro sobreviviente de aquel plantel suizo es el lateral izquierdo Ricardo Rodríguez, un experimentado de la misma generación que Xhaka y que habla perfecto español porque su padre es de España y su mamá, de Chile. Al igual que su compañero de ruta, es titular en esta selección (solo salió en los octavos, en los 20’ finales del tiempo regular), pero en el 2014 disputó los 120 minutos de batalla y le tocó bailar con la más fea: por su lado fueron Messi y, por momentos, Di María.
“Argentina es un equipazo. Tiene jugadores fuertes y un buen entrenador. Sabemos cómo juegan. Y no puedo decir nada más porque tiene a Messi, el mejor”, empezó a palpitar lo que se vendrá el sábado, por los cuartos de final de la Copa del Mundo.