En medio de la crisis del Millo, se conocieron más salidas de jugadores que tienen contrato con la institución de Núñez.
El presente de River atraviesa un momento inédito en el último siglo. La derrota del domingo ante Central en el Monumental, por la tercera fecha del Torneo Clausura, no solo significó la quinta caída consecutiva en partidos oficiales por torneos de AFA, sino que además igualó la peor racha histórica de la institución, registrada nada menos que en 1911.
El 0–9 en puntos es un reflejo del momento institucional. Además, se profundizó el malestar con la decisión del club de mantener un silencio absoluto: antes del encuentro, la dirigencia comunicó que ni el entrenador, Eduardo Coudet, ni los jugadores hablarían con la prensa después del partido, "independientemente del resultado".
Una postura que encendió aún más a los hinchas, que al término del encuentro volcaron su bronca contra la directiva encabezada por el presidente Stefano Di Carlo con insultos y cánticos de protesta desde las tribunas.
En medio de la turbulencia deportiva, el lunes el club dejó trascender que tres de los futbolistas que estaban relegados del plantel profesional ya tienen nuevo club.
Se trata del grupo de jugadores que estaba entrenando en el predio que la institución tiene sobre Avenida Cantilo. En las redes sociales se la denominó como "La banda del container", ya que por algunas obras que se están realizando, los jugadores no tienen los vestuarios habituales.
Se trata de:
Maxi Salas → Independiente Rivadavia (Mendoza). El delantero continuará su carrera en el club mendocino, que está jugando Copa Libertadores.
Ian Subiabre → Tigre. El joven delantero se sumará al Matador de Victoria en busca de continuidad.
Lencina → Burgos CF (España). El mediocampista emigrará al fútbol europeo y jugará en la Segunda División española.
Las salidas, que hasta ahora no fueron oficializadas por el club en sus canales de comunicación, se interpretan como el primer movimiento de un mercado de pases que promete ser agitado en Núñez, aunque la dirigencia evitó dar precisiones sobre si habrá más bajas o posibles refuerzos.
Los números son lapidarios:
5 derrotas consecutivas en torneos de AFA (igualando la marca negra de 1911).
Último en su zona del Torneo Clausura con 0 unidades de 9 posibles.
Sin goles a favor en los últimos tres partidos.
El próximo compromiso de River será el viernes ante Tigre, en condición de visitante, en un partido que ya se perfila como una verdadera final para intentar cortar la racha y calmar un clima cada vez más enrarecido.
Por lo pronto, el silencio institucional y la furia de los hinchas dibujan un escenario de máxima tensión, con la dirigencia de Di Carlo bajo el foco y un plantel que deberá encontrar respuestas en la cancha, donde hace rato que no las tiene.
Dato clave: La última vez que River hilvanó cinco derrotas seguidas en torneos locales fue hace 114 años, en 1911, cuando el fútbol argentino aún era amateur. El dato no hace más que agrandar la magnitud de la crisis actual.