Un árbitro de renombre en le fútbol argentino anunció que dejará el arbitraje. De quién se trata.
Un árbitro del fútbol argentino decidió ponerle punto final a su carrera profesional en las categorías de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). En diálogo con el medio ESPN, el encargado de impartir justicia en distintos partidos, como lo hizo este fin de semana, le puso fecha a su última presentación ocupando ese rol.
“En diciembre me retiro, si. Tengo 50. Todo culmina en algún momento, los ciclos terminan. Estoy transitando los últimos partidos de la mejor manera“. Quien confirmó la noticia fue Pablo Dóvalo, en el marco del encuentro que dirigió entre Vélez y Estudiantes de La Plata que culminó empatado 1-1.
En medio de su relato, Dóvalo se refirió a cómo afronta su familia su ausencia en cada uno de los partidos en los que tiene que trabajar. “Estamos acostumbrados: sábados a la noche o domingos al mediodía. Ahora voy a aparecer más, je“, contó con cierta felicidad de poder dedicarle más tiempo a su familia.
De esta manera, el árbitro que debutó en 2017 en Primera División, pero hizo parte de su carrera en el Ascenso y en Reserva, le puso fecha definitiva para su carrera. No confirmó si seguirá ligado al fútbol se dedicará a trabajar como diseñador gráfico, un estudio casi desconocido públicamente.
Independiente Rivadavia perdió 3-1 ante River en el Monumental y quedó expuesto a perder el liderazgo de la tabla anual, pero la derrota no fue lo único que generó enojo en el conjunto mendocino. Daniel Vila, presidente de la Lepra, apuntó directamente contra Nicolás Ramírez, árbitro del encuentro, y fue contundente al cuestionar su actuación durante la noche porteña.
“El árbitro es un bandido. No quiero que nos dirija más”, disparó el mandatario en los pasillos del estadio, visiblemente molesto después del partido. El dirigente aclaró que su enojo no estaba dirigido hacia el plantel, al que elogió por su actuación, sino contra el juez. “No con los jugadores, que jugaron un partidazo”, explicó antes de volver a la carga.
El empresario también recordó un antecedente que, según su mirada, demuestra que existe un historial de situaciones desfavorables para su equipo. “Si miramos la Copa Argentina, que es de público conocimiento, y cómo inclinó la cancha, no quiero que nos dirija más”, sostuvo. Sus declaraciones se produjeron después de un encuentro en el que el Millonario convirtió un penal y hubo otra jugada que despertó fuertes reclamos.
Sin embargo, hubo una acción que favoreció a la visita: fue una durísima entrada de José Florentín sobre Lucas Martínez Quarta durante el primer tiempo. El mediocampista ya estaba amonestado y, después de la infracción, pidió una segunda amarilla que hubiera significado su expulsión. Ramírez sancionó solamente falta y desde el VAR, a cargo de Hernán Mastrángelo, tampoco lo llamaron para revisar la acción.
El vínculo entre el árbitro y el conjunto mendocino ya venía cargado de antecedentes. En noviembre de 2025, el colegiado expulsó al entonces entrenador Alfredo Berti durante un partido ante Argentinos Juniors. El técnico reaccionó de manera furiosa y, según quedó registrado en aquel episodio, insultó al juez y hasta llegó a amenazarlo con ir a buscarlo a su casa.
Ahora, la situación genera todavía más preocupación en Mendoza porque Ramírez volverá a cruzarse con Independiente Rivadavia en una instancia decisiva. El árbitro fue designado para dirigir la final de la Supercopa Argentina ante Estudiantes, prevista para el 11 de noviembre. En la Lepra recuerdan además que ya dirigió al Pincha en tres finales y que el equipo platense ganó las tres.
Antes de abandonar el tema, Vila también había utilizado sus redes sociales para expresar su bronca. En su cuenta de X publicó un mensaje dirigido al propio Ramírez y a Federico Beligoy, director nacional de Arbitraje, aunque posteriormente decidió eliminarlo. “No les voy a decir todo lo que pienso de ustedes. Dejo para la próxima decirles que son dos bandidos. Y ustedes saben por qué se los digo”, había escrito.
La derrota ante River, mientras tanto, dejó a Independiente Rivadavia con la obligación de mirar nuevamente la tabla anual. La Lepra había llegado al Monumental como líder y, pese a descontar en el segundo tiempo por intermedio de Álex Arce, terminó cayendo por los goles de Gonzalo Montiel y Tomás Galván, este último por duplicado. River sumó así su segunda victoria consecutiva bajo el interinato de Leonardo Ponzio y complicó la pelea de los mendocinos por el primer puesto.