Un informe oficial reveló pagos irregulares vinculados a jueces internacionales antes de Londres 2012 y Brasil 2014.
Corea del Sur quedó envuelta en un fuerte escándalo después de que una investigación del Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo apuntara contra la Federación de Fútbol por presuntos sobornos a árbitros internacionales con servicios sexuales. Los hechos habrían ocurrido entre 2011 y 2012, durante partidos previos a los Juegos Olímpicos de Londres y las Eliminatorias rumbo al Mundial de Brasil 2014.
Según la investigación, los pagos se habrían realizado con tarjetas vinculadas a la entidad y los encuentros se habrían concretado en salones de masajes y locales para adultos de Seúl y otras ciudades. Entre los árbitros involucrados aparecen representantes de Japón, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Bahréin y Uzbekistán, en una etapa en la que el seleccionado surcoreano no perdió ninguno de esos compromisos.
El caso vuelve a poner bajo la lupa a la KFA en un año especialmente turbulento. La selección venía de una floja participación en el Mundial 2026, donde quedó eliminada en fase de grupos pese a tener expectativas de avanzar, y la federación ya había quedado expuesta por otras investigaciones vinculadas a su funcionamiento interno.
Aunque la revelación generó impacto internacional, Corea del Sur podría evitar una sanción deportiva de FIFA por el paso del tiempo. De acuerdo con los reportes, el caso podría estar prescripto dentro del Código de Ética, que establece plazos para perseguir infracciones vinculadas a sobornos y corrupción.
De esta manera, el fútbol surcoreano suma una nueva crisis institucional después de su decepcionante Mundial. Lo que empezó como una investigación administrativa terminó derivando en una denuncia de alto impacto, con acusaciones que golpean directamente la credibilidad de la federación y de aquella etapa de la selección asiática.
Confederación Africana de Fútbol (CAF) respaldó por unanimidad a Gianni Infantino y al secretario general de la FIFA, Mattias Grafström, luego del cierre del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE).
Al igual que Conmebol, el organismo africano aceptó las disculpas de ambos dirigentes y manifestó su apoyo a la actual conducción de la Federación Internacional.
La postura quedó expresada tras la reunión del Comité Ejecutivo de la CAF celebrada este jueves por medio de un comunicado oficial en el que la Confederación señaló que respaldó la “actualización conjunta” presentada por Infantino y Grafström sobre la iniciativa FFE y reconoció que “se cometieron errores”.
Además, el Comité Ejecutivo agradeció a Infantino por el respaldo brindado al fútbol africano durante los últimos años y destacó el objetivo de continuar trabajando para “situar al fútbol africano entre los mejores del mundo”, junto con el cumplimiento de las mejores prácticas internacionales de gobernanza, transparencia y auditoría.
El presidente de la CAF, Patrice Motsepe, remarcó que “para nosotros, en África, el cumplimiento de la gobernanza, el debido proceso y la transparencia es crucial y no negociable”.
Motsepe también sostuvo que esos principios son los que esperan de gobiernos, empresas e instituciones y los que deben regir a la propia CAF.
Por último, Motsepe reafirmó el compromiso de “seguir trabajando junto con la FIFA, sus Asociaciones Miembro, otras Confederaciones de Fútbol y las partes interesadas” para proteger y promover el crecimiento del fútbol mundial.