Luego de la batalla deportiva que libraron Cipo y Alvarado el último domingo, se viralizó la declaración de un conocido exjugador al respecto.
La Visera de Cemento tiene una historia particular dentro del fútbol del ascenso. Para los hinchas de Cipo, es el lugar donde el Albinegro se hace fuerte y donde la tribuna juega su propio partido. Para los rivales, en cambio, puede convertirse en una visita incómoda, de esas que quedan grabadas en la memoria mucho después del pitazo final.
Uno de los que lo vivió en primera persona fue Daniel “El Indio” Bazán Vera, histórico delantero del ascenso argentino, que eligió la cancha de Cipo como una de las más difíciles que le tocó visitar durante su carrera.
Lo hizo en reiteradas oportunidades cuando jugaba en Olimpo.
El exgoleador y actual entrenador repasó aquella experiencia cuando participó del programa Todo por la misma, que conduce Matías Pelliccioni en el canal de streaming Un Poco de Ruido. La entrevista se había realizado tiempo atrás, pero volvió a tomar repercusión este lunes, después de que se viralizaran las polémicas y los conflictos que marcaron el caliente cruce entre Cipolletti y Alvarado.
"La más picante. Ayer le dio un poquito de razón?", escribió el periodista en la publicación.
En el recuerdo de Bazán Vera, la hostilidad de la tribuna albinegra iba mucho más allá de los insultos habituales del fútbol. Según contó, durante su paso por La Visera le arrojaron manzanas y orina, en una experiencia que describió como extrema y que incluso lo obligó a salir a bañarse después del partido por cómo había quedado.
El encargado de recuperar el testimonio fue el propio Pelliccioni, quien compartió un recorte de aquella charla y lo acompañó con imágenes de los episodios recientes en La Visera. Entre ellas apareció una escena que llamó especialmente la atención: un hincha que lanzó sus dos zapatillas al campo de juego.
La combinación entre el relato del exdelantero y las imágenes actuales volvió a poner en relieve la intensidad que puede alcanzar el clima en una cancha del ascenso.
La Visera tiene fama de ser un estadio donde el público se hace sentir. La cercanía de las tribunas con el terreno de juego, el empuje de la gente y la presión que ejerce el ambiente forman parte de la identidad futbolera de Cipolletti. Pero los episodios que exceden el aliento y se convierten en agresiones también abren interrogantes sobre los límites.
Bazán Vera conoce de sobra ese mundo. Construyó una extensa trayectoria en el ascenso argentino, se convirtió en un ídolo de Almirante Brown y quedó asociado a una época en la que los partidos se jugaban con una intensidad que muchas veces desbordaba los límites del campo.
A lo largo de su carrera marcó alrededor de 340 goles y dejó su huella en distintos clubes, con una personalidad fuerte que lo convirtió en uno de los personajes más reconocidos de esas categorías.
Por eso, su recuerdo de La Visera adquiere un peso especial: no se trata de un futbolista ajeno a los escenarios exigentes ni a las canchas donde la presión de la tribuna se siente desde el calentamiento.
El video recuperado por Pelliccioni volvió a instalar aquella anécdota justo después de un partido que dejó imágenes polémicas. Una vez más, La Visera quedó en el centro de la escena, esta vez no por un resultado deportivo, sino por las historias que genera su clima y por los límites entre la pasión, la provocación y la violencia en el fútbol.