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Zandvoort, la última vez: Alpine vuelve del receso obligado a reaccionar

La Fórmula 1 retoma su temporada en uno de los circuitos más particulares del calendario con Colapinto como protagonista.

La Fórmula 1 vuelve de su receso y lo hace en Zandvoort, por última vez en esta etapa moderna del Gran Premio de los Países Bajos. El circuito regresó al calendario en 2021 empujado por el fenómeno Verstappen y seis años después empieza a despedirse por razones que exceden lo deportivo: está encajonado entre las dunas de la costa holandesa y zonas naturales protegidas, prácticamente sin posibilidades de expansión para acompañar el crecimiento comercial que hoy exige la categoría.

Es una pérdida desde el punto de vista deportivo. Zandvoort tiene personalidad, desniveles, curvas peraltadas y pocos metros de descanso. Para Alpine, además, esta última visita llega en un momento incómodo. El A526 empezó 2026 como uno de los autos fuertes del segundo pelotón y llegó al receso superado por rivales que desarrollaron mejor.

Una actualización que llega antes, pero solamente para Gasly

Alpine adelantó para Zandvoort un paquete originalmente previsto para Monza. La fábrica consiguió terminarlo antes del plazo, pero no hubo tiempo suficiente para fabricar dos juegos: Pierre Gasly tendrá la nueva especificación y Franco Colapinto continuará con el A526 anterior.

Colapinto confirmó este jueves que los resultados del simulador muestran un incremento considerable de rendimiento y, especialmente, de carga aerodinámica. El argentino habló de una actualización “muy fuerte y muy grande” y reconoció que, si los datos se trasladan correctamente a la pista, su propio fin de semana podría resultar complicado frente al auto de Gasly.

Para Alpine, en cambio, la situación ofrece una comparación interesante. Tendrá simultáneamente la especificación nueva y la anterior en un circuito particularmente sensible a la carga aerodinámica. Si Gasly encuentra una ganancia clara en los apoyos rápidos sin comprometer excesivamente los neumáticos, el paquete podrá incorporarse al auto de Colapinto en Monza con datos reales y no solamente con correlaciones de simulador.

Hay que tenerlo presente también al evaluar a los pilotos. Si la actualización produce la diferencia que Alpine espera, una comparación directa entre Gasly y Colapinto durante este fin de semana tendrá un valor limitado. El propio Franco puso el objetivo donde está la pelea real del equipo: Racing Bulls. Si el paquete funciona, espera que Alpine pueda volver a discutir posiciones con ellos durante la parte final de la temporada.

4.259 metros que no dan respiro

Zandvoort tiene 4.259 metros y la carrera del domingo será de 72 vueltas, algo más de 306 kilómetros. Pirelli eligió los compuestos C2, C3 y C4 para un circuito cuya dificultad no está tanto en las grandes frenadas como en la energía que las curvas transmiten continuamente a los neumáticos.

El estrés alcanza cinco sobre cinco. Buena parte de la vuelta se construye enlazando apoyos prolongados, con una carga lateral particularmente exigente sobre el lado izquierdo del auto. Los peraltes agregan otra variable. Permiten recorrer algunas curvas a velocidades mucho mayores de las que admitiría una superficie plana, pero aumentan la carga vertical sobre el neumático y exigen estabilidad de la plataforma aerodinámica mientras el auto está comprimido contra el asfalto.

El compromiso de puesta a punto es delicado: hace falta carga para sostener las curvas rápidas, pero también un auto dócil en las transiciones y con buena tracción en las zonas lentas. Si el eje trasero desliza en salida, aumenta la temperatura superficial del neumático y condiciona las curvas siguientes.

Es uno de los puntos sensibles del A526. Alpine mostró facilidad para llevar rápidamente los neumáticos a temperatura, beneficioso a una vuelta, pero más difícil de administrar cuando el tren trasero comienza a deslizar durante tandas largas. A eso se sumaron episodios de inestabilidad bajo frenada y una respuesta del eje delantero que no siempre permitió completar la rotación como buscaban los pilotos.

La arena también interviene. El viento de las dunas vuelve a depositarla sobre una pista que los autos limpian y engoman durante las sesiones. Pirelli ubica la evolución del trazado en cuatro sobre cinco, por lo que las condiciones pueden cambiar considerablemente dentro de una misma tanda. Con formato sprint habrá una sola práctica libre. Para Alpine, que necesita comparar dos configuraciones diferentes, cada vuelta tendrá valor. Si además aparece lluvia el viernes, validar el nuevo paquete antes de entrar en sesiones competitivas será todavía más difícil.

Una F1 donde el piloto también tiene que aprender al algoritmo

Hay otra característica de Zandvoort que puede facilitar el trabajo de Colapinto.

En Spa quedó expuesto hasta qué punto los algoritmos de gestión energética de las unidades de potencia 2026 pueden condicionar una vuelta. Los sistemas utilizan numerosos parámetros y lo aprendido anteriormente para calcular dónde desplegar y recuperar energía. Una pequeña variación en el acelerador, el nivel de adherencia o incluso el viento puede alterar ese cálculo.

Oscar Piastri cuestionó después de Spa que algunas posiciones de clasificación terminaran dependiendo de “ordenadores que funcionan bien o mal”. Andrea Stella reconoció que los propios equipos todavía encuentran desviaciones que no consiguen explicar completamente. El problema también llega a la frenada. Si el sistema modifica la recuperación energética antes de una curva, el piloto puede alcanzar su referencia varios kilómetros por hora más lento de lo previsto. Una acción realizada de manera prácticamente idéntica puede producir una respuesta diferente del auto.

Zandvoort debería reducir ese efecto. A diferencia de Spa, es un circuito menos limitado por la energía, por lo que el despliegue eléctrico tendrá menor influencia sobre el tiempo de vuelta. Balance, neumáticos y carga aerodinámica recuperarán parte del protagonismo.

El mercado también empieza a cerrarse

Mientras Alpine define cuánto puede recuperar en pista, el mercado de pilotos comenzó a ordenarse durante el receso.

Williams aseguró la continuidad de Carlos Sainz con un nuevo contrato multianual y mantiene a Alex Albon, cerrando una de las alternativas que podían generar movimientos para 2027. Max Verstappen, por su parte, terminó con meses de especulación al extender su contrato con Red Bull hasta finales de 2030. Para Colapinto, el panorama empieza a ser bastante más simple. Su continuidad en Alpine sigue sin anuncio oficial, pero quedan menos movimientos capaces de provocar un efecto dominó sobre la grilla.

Quizás por eso Zandvoort resulte más importante por lo que ocurra con el auto que por cualquier conversación contractual.

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