+ Agregar LM Neuquen en Mientras uno lo esperaba a la vuelta de la esquina disfrazado de oso, el otro filmaba. Su actuación, incluyó corridas y gruñidos. Pese a que el bromista ya había dejado de esforzarse en la imitación, la victima nunca dejó de correr desesperadamente.
Sobrevivió a dos inyecciones letales y su caso desató una crisis en el sistema penal de Estados Unidos