Lo trascendente del caso es que el mismo día en el que se conoció el fallo de la Corte, Marcelo Diez murió debido a unas complicaciones respiratorias, mientras estaba internado en una clínica privada de esta
ciudad y tras haber sido paciente de Luncec, el lugar que recibe a pacientes enfermos de cáncer.
Entre los fallos destacados a nivel mundial, figura uno de Estados Unidos que condenó a un ex reo de Guantánamo a indemnizar a familias de dos soldados norteamericanos víctimas de un ataque con granadas que dirigió en Afganistán en el año 2002 por 134 millones de dólares.
Otro tribunal de Estados Unidos condenó a 3318 años de cárcel a James Holmes, autor de la masacre en un cine en 2012.
En Nepal, la transexual Monica Shahi celebró un fallo judicial que le permitió haberse convertido en la primera persona de su país en recibir un pasaporte que estipula su sexo como "otros", en lo que considera un hito que posiciona a la nación del Himalaya como una de las más progresistas a pesar de su tamaño o pobreza.
En Alemania, una jueza le dio a elegir a un grupo de aficionados del equipo de fútbol 1860 Munich a comprar indumentaria oficial del rival Bayer Munich o a pasar 15 meses de prisión por actos de violencia en los estadios.
En Marruecos, un juez absolvió a dos jóvenes que habían sido juzgadas por llevar minifaldas y acusadas por "ultraje al pudor".
La dignidad de una agonía
El 23 de octubre de 1994, Marcelo Diez sufrió un accidente de tránsito. Un virus intrahospitalario lo llevó a quedar en estado vegetativo permanente hasta su muerte, el 7 de julio pasado.