Tira de asado jugosa, con costra dorada y papas al horno. La receta para comer un clásico sin moverte de casa.
Para comer asado no es necesario tener una parrilla, hay otras versiones para cocinarlo con un resultado sabroso y crujiente.La tira de asado al horno es la solución perfecta: la misma carne, la misma terneza, la misma satisfacción. Solo que cocinada adentro, con el horno haciendo el trabajo, mientras vos tomás un vino tranquilo esperando que esté lista.
El secreto está en la temperatura y en el tiempo. Nada más. No hace falta nada raro.
Con las papas de la asadera y una ensalada simple de tomate y cebolla. El pan para mojar los jugos es casi obligatorio.
Un malbec neuquino de cuerpo, bien abierto en copa, es el compañero ideal. El asado al horno no es una resignación: es otra forma de hacer las cosas bien.