{# #} {# #}
Una receta sencilla de pan casero para buscarle la vuelta al elevado precio de este alimento popular que no para de subir.
Se nos destraba un nivel culinario una vez que aprendemos a producir pan casero. Y si encima el kilo roza los 3 mil pesos, cuidamos el bolsillo y le buscamos la vuelta a este momento cada vez más complejo en muchos hogares de nuestro país. Sin demasiadas vueltas ni pasos difíciles, la receta que compartimos nos llevará a obtener un rico pan que podemos disfrutar en todo momento o freezar para conservarlo e ir utilizándolo a medida que lo necesitemos.
A tomar nota:
500g harina de trigo 000
300 ml de agua tibia
7g de levadura seca o 20g de levadura fresca
10g de sal
1 cucharada de azúcar (opcional)
2 cucharadas de aceite de oliva (opcional)
Si estás usando levadura seca, mézclala con un poco de agua tibia y una pizca de azúcar. Si estás usando levadura fresca, desmenuzala en el agua tibia con el azúcar y déjala reposar unos minutos hasta que se active y empiece a burbujear.
En un tazón grande, mezcla la harina con la sal y el azúcar (opcional)
Hace un hueco en el centro de la mezcla de harina y sumale la levadura activada junto con el agua y el aceite de oliva (opcional). Comenzá a mezclar con una cuchara o espátula hasta que los ingredientes estén combinados.
Una vez que los ingredientes estén combinados, volteá la masa sobre una superficie enharinada y comenzá a amasar durante unos 10-15 minutos, o hasta que la masa esté suave y elástica. Podes añadir un poco más de harina si la masa está muy pegajosa.
Colocá la masa en un bowl que esté un poco aceitado, cubrí con un paño limpio y dejá reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora, o hasta que duplique su tamaño.
Una vez que la masa haya duplicado su tamaño, volvé a amasar ligeramente para desgasificarla. Forma una bola o la forma deseada para tu pan y colocala en una bandeja de horno enharinada o forrada con papel para hornear.
Cubrí el pan con un paño limpio y déjalo reposar durante otros 30-45 minutos, o hasta que vuelva a aumentar de tamaño. Mientras tanto, precalentá tu horno a 200°C.
Una vez que el pan haya duplicado su tamaño nuevamente, podes hacer cortes decorativos en la parte superior si lo deseas. Luego, colocá el pan en el horno precalentado y horneá durante unos 25-30 minutos, o hasta que esté dorado y suene hueco al golpear la parte inferior.
Una vez que el pan esté listo, sácalo del horno y déjalo enfriar sobre una rejilla antes de cortarlo y disfrutarlo.
Visitá la tienda virtual de Schroeder Wines.